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29 octubre 2017

COCA DE TREMPÓ (O DE VERDURAS) #ASALTABLOGS

Hay que ver como se pasa el tiempo de rápido...Se está acabando Octubre y toca de nuevo el Reto #Asaltablogs que, como sabéis, somos una panda de choricillos que nos dedicamos a asaltar las cocinas ajenas sin dejar ningún tipo de rastro...

En esta ocasión nos tocaba asaltar a la pobre Duly, del blog Duly´s Kitchen, que casi me pilla con las manos en la masa cuando entré sigilosamente a llevarme su coca de verduras. Debió ser el rastro de la harina lo que me delató...El blog de esta granaína autodidacta está lleno de cositas ricas, muy bien clasificadas y ordenadas (¡así da gusto robar!) y, aunque dada la proximidad de las fechas había pensado en algo sobre Halloween, al final me decidí por esta receta a la que le tenía muchas muchas ganas desde hace tiempo.

La coca de trempó o de verduras es una receta originaria de Mallorca. Su nombre viene del trempó, la ensalada típica mallorquina hecha con pimientos, cebollas y tomates y aliñada con sal y aceite. Esta base es la que precisamente se usa para preparar esta coca salada, prima hermana de la pizza pero sin levadura, porque dicen que el origen de la coca está en el aprovechamiento de la masa de pan que no se había hinchado.

La receta es muy sencilla y tengo que decir que me ha gustado especialmente el tacto de la masa, muy suave y muy gustosa de amasar. ¡Gracias Duly por tu receta, nos ha encantado!


Ingredientes para la masa: 350 g harina de fuerza; 1 huevo L; 1 vasito agua; 1 vasito aceite; 1 cucharadita sal; 1 cucharadita azúcar.

Ingredientes para el relleno: 3 tomates pequeños; 1 pimiento rojo grande; 1 pimiento amarillo grande; 2 cebollas medianas; sal; pimienta; aceite.

Preparación: En el bol de la amasadora poner el huevo, la sal, azúcar, el aceite y el agua y mezclar todo bien. Accionar la amasadora con la pala de amasar e ir añadiendo la harina a cucharadas. Cuando la masa se empiece a despegar de las paredes del bol sacarla a la mesa, previamente enharinada, y amasar con las manos. Yo he tenido que añadir un poquito mas de harina mientras amasaba. Tiene que quedar una masa suave y elástica que no se pega en las manos. Poner en el bol con un poco de harina, tapar con un paño limpio y dejar reposar 1,5 horas.

En otro bol poner la cebolla pelada y cortada en trozos, los pimientos limpios de semillas y cortados en trozos y los tomates cortados en trozos. No hace falta que sean muy pequeños. Salpimentar al gusto y añadir un buen chorro de aceite. Mezclar todo bien y dejar reposar hasta que preparemos la coca.

Utilizar una bandeja de horno rectangular. No es necesario engrasar porque la masa ya lleva grasa. Poner dentro la masa y estirar con los dedos hasta cubrir todo el fondo de la bandeja. Si se quiere se puede hacer un pequeño reborde en toda la coca para que el líquido que puedan soltar las verduras no se salga. Repartir el relleno con las manos por toda la coca.


Cocinar en el horno, precalentado a 150 ºC, durante 1 hora y, después, 15 minutos a 200 ºC. Se puede consumir caliente o fría, como más os guste. Nosotros la hemos tomado recién hecha ¡mmmmmm!



Pues con esta maravilla participo en el #asaltablogs y a ver quien le toca en suerte el próximo mes jejejejeje...




20 octubre 2017

RISOTTO DE CALABAZA Y CHAMPIÑONES

Reconozco que últimamente estoy menos por el blog, salvo cuando tengo algún reto o cuando tengo tiempo de cocinar, que no es mucho. Pero tampoco me estreso...este blog siempre ha sido mi particular cajón donde guardar mis recetas así que publico cuando realmente tengo algo nuevo, que no es siempre.


De todos es sabido que me gusta mucho la cocina italiana así que aprovechando que estamos en temporada de calabazas os traigo un nuevo risotto en el que he combinado la estrella del otoño y unos champiñones que siempre hay en mi nevera y que ha salido riquísimo. La calabaza que yo he utilizado es de la variedad Red Kuri, que es de las que más se cultivan aquí en Holanda.


Ya sabéis que el secreto de un buen risotto es dedicarle tiempo y mimo...

Ingredientes: 100 g champiñones; 4 cucharadas aceite; 1 cebolla; 200 g calabaza; 300 g arroz Arborio; 100 ml vino blanco; 800 ml caldo verduras; 100 g queso parmesano; tomillo; sal; pimienta.

Preparación: Preparar el caldo de verduras con dos pastillas de caldo y el agua. Mantener caliente a fuego muy bajo.

Pelar y picar la cebolla. Cortar los champiñones limpios en láminas. Pelar y cortar la calabaza en dados. Rallar el queso parmesano.

En una cacerola poner a calentar el aceite y sofreír la cebolla a fuego suave. Añadir la calabaza y los champiñones y continuar rehogando unos minutos. Salpimentar al gusto.

Cuando la verdura comience a ponerse tierna añadir el arroz, remover bien y añadir el vino y un cucharón de caldo. Remover continuamente con una cuchara de madera mientras vamos añadiendo poco a poco cucharones de caldo a medida que el arroz va absorbiendo el líquido. Cocinar durante 20-25 minutos.

Cuando el grano esté hecho apagar el fuego, añadir el queso parmesano rallado y un poco de tomillo y mezclar bien. Dejar reposar 3 minutos y servir.

15 octubre 2017

PANCIT #CocinasdelMundoFilipinas

Tercer domingo de mes y volvemos a coger la maleta gastronómica para viajar a un nuevo destino de la mano del reto Cocinas del Mundo. Esta vez nos vamos a visitar Filipinas, de la mano de Concha, de Cocina y Aficiones, que ha elegido este país insular del sudeste asiático.La cocina filipina no solo se encuentra influenciada por las cocinas asiáticas vecinas sino también por la cocina española debido a tres siglos de colonización hispana.

Este mes quería decantarme por algo fácil y rápido ya que no andaba muy bien de tiempo así que me decidí por un plato que seguro que en casa iba a gustar mucho ya que se parece bastante a algunos de la cocina indonesia que solemos preparar. En este caso he elegido el pancit o pansit, a base de fideos de arroz, introducidos inicialmente en la cocina filipina por los colonos filipinos chinos en el archipiélago y adoptados con el paso de los siglos en la cocina local. Este plato está tan extendido en la gastronomía filipina que existen establecimientos de comida especializada en fideos llamados panciterias.

De acuerdo con la tradición alimentaria dictada por los chinos, los fideos se deben comer en el cumpleaños de uno; por eso, normalmente se sirven en celebraciones de cumpleaños pero, dado que "los fideos representan una larga vida y buena salud, no deben cortarse para no estropear el simbolismo".

Hay muchas recetas de pancit según los ingredientes utilizados. Este que yo he preparado es a base de verduras, pollo y gambas y tardareis muy poco en cocinarlo ¡ya veréis!.

Ingredientes: 1 pechuga pollo; 25 gambas frescas (con cola); 1 cebolla; 2 dientes ajo; 1 zanahoria; 1/2 col; 250 g fideos de arroz; 3 cucharadas salsa soja (ketjup manis); 1 cucharada salsa de pescado; sal; pimienta; 500 ml caldo de carne; aceite; 1 limón; 1 trozo de parte verde del puerro picado.

Preparación: Pelar la cebolla y los ajos y picarlos. Raspar la zanahoria y cortar en finas tiras. Cortar la col en tiras finas. Cortar el pollo en daditos.

En un wok poner 3 cucharadas de aceite y rehogar la cebolla y el ajo durante unos minutos, removiendo. Añadir la zanahoria y la col y continuar rehogando durante 5 minutos. Salpimentar al gusto. Sacar las verduras a una fuente y reservar.

En el mismo wok volver a poner 3 cucharadas de aceite y saltear el pollo, previamente salpimentado, hasta que pierda el agua. Añadir las gambas y saltear hasta que cojan color. Sacar y reservar con las verduras.

Poner el caldo en el wok a calentar junto con 1 cucharada de salsa de soja y 1 cucharada de salsa de pescado y, cuando esté hirviendo, añadir los fideos humedeciéndolos en el caldo. Dejar que hierva de nuevo y apagar el fuego. Tapar y dejar durante 3 minutos. Soltar los fideos con la ayuda de un tenedor y, con la ayuda de la tapa, eliminar el exceso de líquido que no hayan absorbido.

Volcar sobre los fideos las verduras, pollo y gambas y cocinar todo junto. Añadir 2 cucharadas de salsa de soja y el zumo de un limón, remover bien todo y servir espolvoreado con la parte verde de un puerro para dar un toque crujiente y fresco. ¡Rico rico!



Pues con esta receta tan sencilla participo en el Reto Cocinas del Mundo - Filipinas y ahora me voy corriendo a ver las aportaciones de mis compis. ¡Hasta el próximo destino!


10 octubre 2017

FRICANDÓ #tiranmas2setasTS

Día 10 y volvemos con una nueva iniciativa de nuestras amigas de La Cocina Typical Spanish y esta vez se les ha ocurrido la genial idea de cocinar con unos de los productos más otoñales: las setas y hongos. A mi, personalmente, me encantan y en mi nevera siempre hay...pero de lo que encuentro en el supermercado holandés.

La receta que quería cocinar la tenía muy clara y se ha ido haciendo más especial conforme han ido pasando los días. Porque la entrada de hoy es una de las más difíciles que he escrito y, a la vez, más cargada de esperanza. Yo tenía muy claro que quería hacer mi particular homenaje a una tierra que aprendí a querer y que fue mi casa durante 10 años: Cataluña.


Viviendo lejos de España, estos días han sido muy duros y tristes para muchos, para mi también. Soy holandaluza y española, ya lo he dicho mil veces, y siento a mis paisanos catalanes como lo que son, mis hermanos, más allá de cualquier ideología política. Por suerte para mi, tengo una familia internacional con sobrinos holandeses de origen surinamés, sobrina española con origen italiano, cuñada brasileña y hermanos españoles y holandeses. Nos consideramos ciudadanos del mundo y no puedo, sinceramente no puedo, entender que en un mundo global donde todos somos hermanos, alguien quiera levantar más fronteras.

Después de tanta sinrazón, de tanta tristeza, hace unos días se encendió una luz de esperanza. Tuve el privilegio de asistir, a través de las RRSS, a la solidaridad más pura por parte de la ciudadanía volcándose con sus hermanos catalanes. Ha sido muy muy emocionante ver que la gente saca lo mejor de si mismo para apoyar a quienes durante mucho también se han visto coartados en su libertad. Así que con el corazón lleno de alegría y lágrimas de pura emoción me puse a cocinar esta receta típicamente catalana.

Aunque su origen se encuentre en el fricandeau francés, la versión catalana se remonta a 1767 y, en la actualidad, es uno de los platos con setas más famosos de la gastronomía catalana. Dicen los expertos que las mejores setas para utilizar en esta receta son los rossinyols de pi pero, en mi caso, me he tenido que conformar con una mezcla de setas variadas como las que os muestro:


La receta original, que he extraído de aquí, lleva vino blanco pero yo, para darle un toque he utilizado un poco de vermut casero catalán que me quedaba. Además, como soy una apasionada de las hierbas y especias, le he puesto tomillo y romero que creo que le va muy bien.

Ingredientes: 400 g ternera; 350 g setas; 1 cebolla; 200 g tomates en dados/salsa; 1 vaso vermut; 2 vasos caldo de carne; sal; pimienta; tomillo; romero; harina.

Preparación: Cortar la ternera en dados pequeños, salpimentar y enharinar. En una sartén con un fondo de aceite ir friendo la carne por todos lados hasta que tome color. Sacar y reservar. Reservar el aceite.

En una cazuela poner unas cucharadas de aceite y sofreír la cebolla pelada y picada junto con el tomate (yo he usado un bote de tomate natural en dados junto con su salsa) a fuego suave durante unos minutos.

Añadir la carne rehogada junto con las setas cortadas y mezclar bien. Salpimentar y añadir el tomillo y romero.

En el aceite de hacer la carne añadir el vermut para recuperar todo el sabor y añadir a la cazuela dejando cocinar unos minutos. Finalmente añadir el caldo, remover y dejar cocinar a fuego suave durante 45 minutos. Apagar y dejar reposar tapado durante 5 minutos.

Yo lo he acompañado de patatas fritas y está de mojar pan y no parar...



Pues con esta receta cargada de emociones participo en la iniciativa #tiranmas2setasTS y me voy a ver que han hecho mis compis de reto.

04 octubre 2017

DOLCE DI ZUCCA - RETO DULCE CRI: PIEMONTE

Día 4 y como siempre toca la propuesta dulce del Reto Cocina Regional Italiana y este mes las recetas las elegía yo así que me he decantado por un dulce a mitad de camino entre un flan y un bizcocho y cuyo ingrediente principal no puede ser más otoñal: la calabaza.

Os cuento cómo he hecho la receta y luego os explico más...

Ingredientes: 500 g pulpa de calabaza; 350 ml leche; 25 g mantequilla; 60 g miel; 60 g agua; 75 g harina; 2 huevos; azúcar para caramelizar.

Preparación: Pelar la calabaza, quitar las semillas y cortar la pulpa en trozos pequeños. Poner en un cazo, cubrir con la leche y cocer a fuego suave durante 20 minutos. Comprobar que la calabaza está tierna y triturar todo con la batidora hasta formar una crema. Dejar enfriar.

En un cazo poner a calentar la miel con el agua y, cuando esté líquida, incorporar la mantequilla e integrar. A este preparado unir la crema de calabaza y, mezclando siempre, cocinar a fuego suave. Finalizar añadiendo la harina poco a poco y mezclando bien. Dejar enfriar.

Cuando esté frío, unir las yemas de huevo. Montar aparte las claras a punto de nieve y adicionarlas mezclando suavemente.

Cubrir el fondo del molde que vayamos a utilizar con azúcar y caramelizar calentando al fuego, cubriendo bien fondo y paredes con el caramelo líquido. Echar la masa preparada anteriormente y hornear a 180 ºC durante 30 minutos. Dejar atemperar y luego enfriar en la nevera antes de desmoldar.



La receta que os propongo hoy es típica de la región de Piemonte, cuya capital es Torino. El cultivo de la calabaza está muy extendido en esta región por lo que no es de extrañar este dolce di zucca cuya base principal es esta cucurbitácea de piel dura.


Como siempre os dejo la receta original, de la que he adaptado cantidades a la calabaza que tenía en casa. La consistencia está a mitad de camino entre un flan y un bizcocho y es, cuando menos, muy curioso. =En casa ha gustado!


La cucina regionale italiana in oltre 5000 ricette (Alessandro Molinari Pradelli)

Y ahora vamos con las aportaciones de las participantes este mes que no han dudado en arriesgarse. Me consta que algunas que no están lo han intentado pero no les ha funcionado las modificaciones, no por eso dejan de tener mi reconocimiento. ¡GRACIAS!

Rosa, desde Un toque de canela, ha preparado este postre delicioso y tan bonito ¡enhorabuena!

Cristina, desde Cuinem?, se ha decantado este mes por el dulce que dice es muy fino y ha gustado a toda la familia...¡me alegro!

Mar ha hecho doblete y nos trae también su aportación dulce que dice ha endulzado con un poco de azúcar y le ha quedado con sabor a boniato...¡curiosa la cocina!

Mª Jose, desde Aquí se cuece jugando, dice que está deseando ver lo que ha hecho las participantes porque le despista mucho su resultado final ¡pues se ve muy rico!


Y finalmente Rosi, desde Mi mundo pinkcake, nos trae esta versión que también dice que es una deliciaaaaaaaaaaa


Pues hasta aquí el reto de este mes, el que viene nos volvemos a ver con una nueva anfitriona...¿quién será, será?


03 octubre 2017

PIZZA RUSTICA - RETO SALADO CRI: CAMPANIA

¡Menos mal que ya llegó el día 3! ¡Comiéndome las uñas estaba! Y es que llevamos demasiado tiempo sin publicar en el Reto Cocina Regional Italiana y ya tocaba ¿no? Hoy, como siempre, llega la propuesta salada y, aunque por el nombre podría parecer otra cosa, en realidad se trata de una empanada riquísima.

Vamos con la receta, este mes elegida por mi, y luego os sigo contando. Con respecto a la masa he modificado la receta original y he preparado la pasta frolla que encontré aquí. En cuanto al relleno es prácticamente el de la receta original, solo he cambiado el provola por pecorino porque no encontré en el supermercado.

Ingredientes para la pasta: 500 g harina; 175 g mantequilla; 3 yemas huevo; 125 g azúcar; una pizca sal; 10 cucharadas agua.

Ingredientes para el relleno: 250 g ricotta; 120 g mozzarella; 120 g pecorino; 60 g salami; 40 g jamón serrano; 2 cucharadas perejil fresco picado; 3 yemas huevo (más una para pintar por encima); sal; pimienta.

Preparación: Empezamos preparando la pasta frolla (en español sería la pasta brisa). En el bol de la amasadora empezamos a amasar la harina, mezclada con el azúcar y la sal, con las yemas. Añadir la mantequilla derretida y continuar amasando. Vamos incorporando el agua a cucharadas hasta que se forme una masa que se despega de las paredes y tiene la consistencia de la plastilina.

Sacar a la mesa de trabajo ligeramente enharinada, amasar con las manos y dividir la masa en dos trozos (2/3 una parte y 1/3 la otra), darles forma de bola y envolver en film plástico, dejando reposar en la nevera.

Mientras preparamos el relleno. En un bol grande poner la mozzarella desmigada junto al pecorino rallado. Añadir el salami y el jamón cortados en pequeñito y el perejil picado. Mezclar bien. En un bol aparte mezclar la ricotta con las yemas de huevo y añadir a la mezcla de quesos y embutido anterior, integrando bien todo. Salpimentar al gusto y reservar.

Sacar la masa de la nevera y estirar cada parte con el rodillo hasta formar una lámina de unos mm de grosor. Engrasar un molde redondo con mantequilla y colocar la base más grande de masa cubriendo el fondo y las paredes del molde.

Añadir el relleno y repartir bien por todo el fondo. Finalmente cubrir con el resto de la masa sellando bien el borde como una empanada. En la receta original prepara porciones individuales pero yo he hecho una única grande. Pinchar con un tenedor y hornear a 180 ºC durante 1 hora. Servir caliente.



Esta pizza rústica es una receta tradicional de la pascua napolitana ya que, como sabéis, la región que visitamos este mes es de nuevo la Campania.  De pizza sólo tiene el nombre, en realidad es una tarta salada parecida a una empanada con un relleno delicioso que no podéis dejar de probar.


Como siempre os dejo la receta original por si la queréis:


La cucina regionale italiana in oltre 5000 ricette (Alessandro Molinari Pradelli)

Y ahora ya si vamos con las participantes de este mes que, seguro, ya tenían ganas de volver. ¡GRACIAS!

 Rosalía, desde Rosgastronomica, ha preparado esta estupenda pizza/empanada que, por cierto, le ha encantado...¡me alegro!

 Nieves, desde La cajita de Nieves y Elena, después de sudores con la masa nos trae su versión un pelín modificada pero super rica ¡seguro!

 Mar ha preferido emplear hojaldre para su pizza rústica y el mismo relleno, eso si, a su marido le ha encantado y no pocos viajes a la cocina ha dado jejejeje

Alicia, desde Pan, uvas y queso, llega perfectamente a tiempo con su fantástica versión de la que seguro ha dado buena cuenta


Rosi, desde Mi mundo pinkcake, nos trae su versión tuneada que dice, es una maravillaaaaaaaa


Thais, desde Recetario sano, nos aporta su versión vegana también estupenda


Y finalmente Nati, desde Poesia culinaria-sabores de Nati, nos trae esta maravilla en porciones individuales que estaban deliciosas

Y hasta aquí el reto de este mes con el que he disfrutado de lo lindo. Nos vemos de nuevo el mes que viene para la despedida final :-)


01 octubre 2017

SNACK DE GARBANZOS...Y UN ENCUENTRO ESPECIAL


Empezamos este otoñal mes de Octubre con una entrada muy especial y la historia de un encuentro muy deseado. Esta historia comienza hace unos tres años cuando participo, por primera vez, en la iniciativa "Pan, leche y huevo, invitan al BBSSeo" organizado por una valenciana llamada Marisa, que regenta el blog Thermofan,  y que está empeñada en preparar recetas buenas, baratas, sencillas y sanas para contribuir, en lo posible, a poner al alcance de quien lo necesite recetas BBSS y a mejorar hábitos de nutrición y alimentación sanas.

Unos meses después, Marisa se apunta a mi Reto Cocina Regional Italiana y, a partir de ese momento, se establece entre nosotras una conexión más allá de lo explicable. Es como si nos conociéramos de toda la vida. ¡Que maravilloso es el mundo blogueril que te permite conocer gente fantástica con la que compartes el amor por la cocina!

En estos tres años han sido innumerables las veces en las que hemos colaborado la una con la otra y, ahora que mi reto va llegando a su fin, le pedí a Marisa que se embarcara en un nuevo proyecto conmigo, algo que nos hace mucha ilusión hacer juntas y de la que os informaremos a su debido tiempo...y hasta aquí puedo leer...

Marisa es, sencillamente, una buena persona. Simpática, generosa, comprometida y siempre positiva. Aunque la vida le ha puesto piedras muy grandes en el camino, siempre tiene una sonrisa, una palabra amable, un gesto cariñoso. Pero viviendo la una en España y la otra en Holanda, lo de encontrarnos y apachucharnos en persona se convirtió en una tarea complicada....aunque no imposible.

Y es que yo siempre digo que ¡querer es poder! así que después de un primer intento fallido en Fallas, aprovechando que en Septiembre fui a visitar a mi familia unos días y que ella volvía de sus vacaciones quedamos en encontrarnos a mitad de camino, en Denia. ¡Dicho y hecho! Cotorreamos durante horas, nos ventilamos un riquísimo arroz a banda a orillas del mar y nos despedimos con una horchata fresquita hasta la próxima. Gracias amiga por una jornada preciosa y por el libro (del cual he extraído la receta que hoy os traigo). ¡Espero que algún día me enseñes a panarrear como tu sabes!






Y ahora vamos con la receta (de reciclaje) que no puede ser más fácil. Es ideal para picotear entre horas pero ya os advierto que cuando empiezas ¡no puedes parar!

Ingredientes: 175 g garbanzos cocidos; 1 cucharada aceite; 1/2 cucharadita especias cajún; 1/2 cucharadita pimentón picante; zumo de 1/2 limón; sal; pimienta.

Preparación: En un bol poner el aceite, el zumo de limón, las especial, sal y pimienta y mezclar bien. Yo he aprovechado los garbanzos que me sobraron del puchero andaluz tal cual. Añadirlos al bol y mezclar muy bien para que se impregnen de todos los sabores.

Forrar la placa del horno con papel sulfurizado y extender los garbanzos condimentados. Hornear a 200 ºC durante 20 minutos. Deben quedar doraditos.