31 enero 2018

NUEVO PROYECTO QUÍMICA EN LA COCINA

Los que me conocéis y seguís sabéis que soy químico de formación que ya no de profesión desde hace años. Un día decidí colgar la bata de laboratorio y cambiar de derroteros pero, como he dicho siempre, para mi la Cocina y la Química siempre irán de la mano. Sin quererlo ni tan siquiera saberlo nuestras abuelas ya hacían química en sus cocinas, practicando infinidad de "trucos" cuya base no es otra que esta ciencia.

Y es que, como reza en un dibujo que encontré en una camiseta mientras daba vueltas al tema...


Antes de presentaros esta idea que lleva rondando en mi cabeza desde hace mucho y que hoy se plasma en este nuevo proyecto en el blog, me vais a permitir que ahora rompa una lanza en favor de mi tan vilipendiada Química. Pongámonos serios por un momento...¿alguien sabe decirme qué ha hecho la Química por nosotros? No os preocupéis que ya os recuerdo yo algunas cosillas...

Anestésicos: Hoy día no concebimos según que cirugía sin anestesia  pero los primeros anestésicos fueron descubiertos allá por 1847 y, desde entonces, los químicos han preparado muchos más.

Antibióticos: Las infecciones eran una causa generalizada de muerte hasta el descubrimiento del primer antibiótico (la penicilina) en 1897. Desde entonces, los químicos han descubierto un gran numero de nuevos antibióticos capaces de erradicar otros tantos microorganismos patógenos.

Baterías: Tanto las pilas alcalinas como las de litio incluidas en vuestros móviles fueron desarrolladas por químicos y se sigue investigando y mejorando en su eficiencia.


Anticonceptivos: El control de la natalidad experimento una verdadera revolución con la introducción de los primeros anticonceptivos orales, moléculas que permitían controlar el nivel hormonal y cuya síntesis (hablamos de 1951) fue realizada por químicos.

Pantallas: Si estáis leyendo esto, dadle las gracias a los químicos porque los materiales de que están hechas las pantallas de ordenador (incluidas las táctiles) están desarrollados por ellos.

Plásticos: Desde la silla en la que os sentáis hasta la ropa que lleváis, pasando por todo tipo de envases, los plásticos y polímeros inundan nuestro día a día y también han sido desarrollados gracias a la química.

Catalizadores: Muy utilizados en numerosos procesos para acelerar reacciones, son más conocidos porque en nuestros coches convierten los gases tóxicos y contaminantes en emisiones menos dañinas ayudando a reducir la contaminación.

Tratamiento de aguas: La cloración del agua es un proceso que comenzó a principios de 1900 para eliminar bacterias y microbios y evitar que ciertas enfermedades como el cólera se propagaran sin control...¡además de mantener limpias las piscinas!


Combustibles: La gasolina y el diésel extraídos del petroleo (procesos químicos) aun son los combustibles mas utilizados por nuestros coches pero son también los químicos quienes están investigando nuevos combustibles más limpios como los basados en hidrógeno.


Y ahora me diréis...¿y que tiene todo esto que ver con la Cocina? Pues todo porque si la Química está presente y ha contribuido e mejorar nuestra vida cotidiana, a pesar de toda la mala prensa que tiene, también está muy presente en nuestra forma de cocinar y detrás de cada proceso que, sin darnos cuenta, realizamos. Y es mi intención contároslo.

Así que os anuncio que ¡queda inaugurada en el blog una nueva sección!. Haciendo honor al nombre de este mi cajón desastre, cada final de mes os traeré una entrada con anécdotas, curiosidades, experimentos y un sinfín de cosas interesantes relacionando la Química con lo que que usáis habitualmente en vuestra Cocina, de una forma sencilla y para que todo el mundo lo entienda. Espero, así, poder acercaros esta noble ciencia y descubriros aspectos que quizás desconozcáis. Llamadla deformación profesional...😏

¡Os espero el mes que viene con nuestro primer tema! Y si os surge alguna duda o queréis saber algo en particular tratare de hacerlo lo mejor que pueda. ¡Ya sabéis que este blog, sin vosotros, no es nada! Bienvenidos a...

28 enero 2018

PASTEL DE SALMÓN #ASALTABLOGS

¡Uf, que largo se me ha hecho este periodo sin asaltos! Y es que, después del parón navideño (aunque yo si participe con asalto al blog invisible), recuperamos la dinámica habitual y volvemos a asaltar a nuestra pobre víctima del mes en una nueva edición del #asaltablogs.

Parece que es un poco bruja porque nuestra asaltada del mes, nuestra sinpar Montse de No sin mi taper, porque llevaba meses diciendo que le iba a tocar y, mira por donde, este mes acertó. Decir que esta gallega es graciosa es quedarse muuuuuuuuuuuuuuy corto. No sólo es un placer hurgar en su cocina sigilosamente y robarle cuantas más recetas mejor, si no que si te entretienes en leer sus entradas simplemente te tronchas porque tiene un sentido del humor muy de su tierra que a mi me chifla.

Me encantaría conocerte, #ohseñoraoscuradeltaper, de verdad de la buena, pero mientras llega la ocasión tengo que conformarme con preparar alguna de tus delicias y encerrarla en su correspondiente taper que es donde debe estar (aparte de en mi estómago). Muuuuuuuuuuuuy difícil se me ha hecho publicar sólo una pero a su pastel de salmón le tenía echado el ojillo desde hace tiempo y mejor ocasión que esta para prepararla ninguna. ¡Gracias Montse! ¡Esta ya se queda en mi recetario habitual!

Ingredientes: 250 g salmón congelado; 2 cucharadas salsa Ketjap manis; 1 calabacín; 1 zanahoria; 1 puerro; 4 huevos; 100 g harina; sal; pimienta; 1/2 cucharadita jengibre molido; 1/2 cucharadita perejil picado; combinado de pipas de calabaza y girasol (para adornar).

Preparación: Descongelar el salmón (yo compro unos lomos congelados que ya están limpios de espinas y piel) y cortar en daditos muy pequeños. Poner en un bol junto a la salsa ketjap manis (una variedad de salsa de soja muy rica que venden aquí), remover bien y dejar reposar mientras preparamos el resto.

Picamos el puerro muy pequeño, rallar el calabacín pelado y también la zanahoria raspada. Juntar todas las verduras en un bol.

En el vaso de la batidora poner los huevos, la harina (yo sin levadura), sal, pimienta, jengibre y perejil y batir bien. Añadir al bol de las verduras y mezclar bien.

Precalentar el horno a 180 ºC. Engrasar ligeramente una fuente de horno con aceite y colocar la mitad del relleno de verduras cubriendo bien todo el fondo. Encima colocar el salmón marinado repartiendo bien y cubrir con cuidado con la otra mitad del relleno de verduras. Colocar por encima una capa ligera de pipas (mezcla de girasol y calabaza).

Hornear durante 30 minutos. Sacar y servir caliente. La receta es espectacular y me parece una idea fantástica para mezclar un pescado que me encanta con las verduras y el toque crujiente de las pipas es genial.



Pues con esta receta participo en el #Asaltablogs y ahora me voy a visitar el resto de propuestas. Por cierto, no dejéis de leer la entrevista que le han hecho a Montse. ¡Hasta el mes que viene!