17 marzo 2019

SARMALE #CocinasdelMundoRumania

Tercer domingo de mes y toca hacer maletas de nuevo, esta vez de la mano de Rosalía de Rossgastronómica que ha sido la invitada a elegir destino para el reto Cocinas del Mundo. ¡Nos vamos a Rumanía!

De la cocina rumana se poco pero, en cuanto supe el destino, tenía claro a quién iba a preguntar, a nuestra querida Elena. Su nombre en realidad es Ileana pero desde siempre, en casa, ha sido Elena. He perdido la cuenta de cuántos años hace que la conozco, para mi es como parte de la familia porque en todos los momentos importantes ha estado. Y sigue estando. Creo que te lo he dicho muchas veces ya pero GRACIAS. Por todo.

En fin, que me puse en contacto con ella y le pedí directamente que me recomendara un plato de su tierra. Al cabo de unos días me escribió para darme la receta del sarmale, un plato tradicional a base de rollitos de col rellenos de carne y arroz. De hecho sarma es el nombre que se le da a un alimento envuelto con hojas de vid o de repollo, muy común en los Balcanes y áreas adyacentes.

Tradicionalmente se elabora con hojas de col fermentada habitual en los Balcanes pero, en mi caso, he usado las hojas de col normales. Es una receta laboriosa pero merece la pena porque queda muy rica. Se suele acompañar de crema agria y mamaliga, la polenta rumana (yo esta última la he omitido porque no me gusta nada).


Ingredientes para los sarmale: 1 col; 2 cebollas; aceite; 1 cucharadita pimentón dulce; 30 g pasta de tomate; 125 g arroz de grano largo; 250 g carne cerdo picada; 50 g carne ternera picada; 2 cucharaditas eneldo seco picado; sal; pimienta; tomillo.

Ingredientes para la crema agria: 250 ml nata 35%; 3 cucharaditas zumo de limón; 2 cucharaditas vinagre; pizca de sal.

Preparación: Cortar el corazón de la col por la base y retirar para que al cocer las hojas se desprendan fácilmente. En una cacerola poner agua a calentar con sal y unas hojas de laurel e introducir la col entera. Cuando empiece a hervir, ir separando con cuidado las hojas que se van despegando y dejar cocer hasta que estén tiernas. Sacar las hojas con cuidado y dejar enfriar. Reservar el trozo de col interior.

En una sartén poner un fondo de aceite y rehogar las cebollas, peladas y picadas, a fuego suave hasta que esté tierna. Añadir el pimentón y la pasta de tomate, mezclar bien y retirar del fuego. Lavar el arroz con agua fría, colar para eliminar el resto de agua y añadir al sofrito. Añadir la carne picada y el eneldo, salpimentar al gusto y mezclar muy bien. Reservar este relleno.

Quitar el nervio central de cada hoja de col cocida y cortar las hojas por la mitad y reservar para rellenar. Todos los nervios centrales junto con la parte central de la col cocida se pican y se ponen en una fuente con sal, pimienta y eneldo y se mezcla bien. Reservar.


Para hacer cada rollito poner una cucharada de relleno sobre la hoja de col y enrollar, dejando la parte que cierra hacia abajo.


En una cacerola poner unas ramas de tomillo y sobre ellas la mitad del picado de col haciendo como una cama. Encima iremos colocando los rollitos de col cubriendo toda la superficie en dos capas.


Por encima colocar el resto del picado de col de forma que cubra todos los rollitos. Para hacer peso se puede poner un plato pequeño encima, a mi no me ha hecho falta. Añadir agua salada caliente para cubrir los rollitos, tapar y cocinar durante 1 hora.

Mientras se cocinan los sarmale podemos preparar la crema agria. En un vaso de batidora poner la nata junto con el limón y empezar a batir con un tenedor o unas varillas hasta que empiece a coger consistencia. Añadir la pizca de sal y el vinagre y seguir batiendo hasta que la mezcla espese y coja consistencia de crema. Se puede guardar en la nevera y dura una semana.

Servir los sarmale acompañados de la crema agria. Yo lo he puesto en cazuelitas individuales y el resto de las verduras las he usado para una crema.



Pues con esta receta participo en Cocinas del Mundo - Rumanía y se lo dedico a todas aquellas personas que, como Elena, dejaron su país para buscar un futuro mejor y construir una nueva vida.


13 marzo 2019

TARTA DE QUESO ESTILO LA VIÑA

A estas alturas no voy a descubrir nada que no sepáis. Todo el mundo ha oído hablar de la tarta de queso del Restaurante La Viña en San Sebastián pero yo no he tenido la suerte ni de pasar por allí ni de probarla nunca. ¡Y aquí estamos!

Una tarta que ha sido reproducida millones de veces, que ha sido elogiada desde Turquía a Japón y está entre las 10 mejores tartas de queso de España, que el propio restaurante, ante tal demanda, las hace ya por encargo...¿que queréis que os diga? ¡Había que prepararla y traerla al blog!

Antes de ir a la receta os diré que está deliciosa, en casa ha gustado muchísimo (tampoco es difícil porque mi Danny tiene buen comer) y es una de esas tartas con la que vas a triunfar si o si. Muy sencilla y divina ¿qué más se puede pedir?


Ingredientes: 500 g mascarpone; 200 g azúcar; 4 huevos M/L; 1 cucharada harina; 250 ml nata 35%.

Preparación: En el bol de la amasadora poner el mascarpone con el azúcar y accionar las varillas para mezclar bien y deshacer los grumos. Ir añadiendo los huevos uno a uno a medida que se vayan integrando en la masa. Añadir la cucharada de harina y seguir batiendo a velocidad baja. Finalmente añadir la nata poco a poco sin dejar de batir.

Precalentar el horno a 200 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador). Forrar un molde con papel de horno y verter la mezcla dentro. Hornear durante 45 minutos. Sacar del horno y dejar atemperar (si véis que el contenido aún se mueve no pasa nada, es normal). Quitar el molde y con papel incluido pasar la tarta a un plato y dejar en la nevera una noche (así está mucho más rica).

Quitar el papel y servir. Es una tarta rústica, como a mi me gustan, y de sabor...os dejo que la probéis y juzguéis por vosotros mismos.



09 marzo 2019

OMA´S APPELTAART (TARTA DE MANZANA HOLANDESA) #CocinArte

La nueva propuesta este mes para el reto #CocinArte, que lleva mi querida María, tiene sabor a cocina de la abuela. Ella nos propone cada mes un cuadro, nosotros le damos a la imaginación y tratamos de recrear lo que nos inspira en nuestra cocina.

El cuadro de este mes es "Table with Cloth, Salt Cellar, Gilt Standing Cup, Pie, Jug, Porcelain Plate with Olives and Cooked Fowl" (1611, óleo sobre lienzo, 55 x 73 cm, Museo Nacional del Prado, Madrid), pintado por la pintora flamenca Clara Peeters, primera mujer que expuso en el Prado. Maestra del bodegón, era natural de Amberes y se ignora casi todo de ella. Sin embargo, su obra creó escuela. Además, sus cuadros encerraban un gran secreto: ella misma aparecía retratada en ellos. El museo madrileño le dedicó una exposición muy interesante.


Del cuadro que nos propuso María, uno de los muchos bodegones que pintó Peeters, me atrajo inmediatamente la tarta y en una fracción de segundo me vino a la cabeza el dulce más famoso para tomar con el café en Holanda, la archiconocida Oma´s appeltaart, es decir, la tarta de manzana holandesa hecha al estilo de las abuelas. ¡Y tenía que traerla al blog!

Tartas de manzana hay muchas en el mundo pero estoy segura de que esta no la habéis probado. Es rústica, con el inconfundible sabor de las speculaaskruiden y se prepara con la variedad de manzana Jonagold, semiácida, firme, crujiente, con aroma suave y jugo abundante.

No hay cafetería en este país que no tenga en su carta esta tarta. Se suele acompañar de mucha nata montada (esta pasión por la nata montada de los holandeses es algo que aún me intriga...) y de un buen capuccino...¡y así echa la tarde mucha gente! Y diréis...¡pero si no se parece en nada a la del cuadro! Y es verdad, pero la asociación de ideas para mí fue inmediata así que no podía traicionar ese primer impulso. Siendo Clara Peeters flamenca me concederéis la licencia ¿no?

Ingredientes: 175 g mantequilla; 2 huevos; 300 g harina repostería; 200 g azúcar; 1 pizca sal; 3 cucharadas agua fría; 5 manzanas; 3 cucharadas sémola; 1 cucharadita especias speculaas; 50 g pasas; 2 rebanadas pan blanco.

Preparación: Cortar la mantequilla fría en cubitos. Separar las yemas de los huevos (las claras no se utilizan). En el bol de la amasadora poner la harina, 150 g de  azúcar, la mantequilla, una yema de huevo, la sal y el agua y accionar el gancho de amasar hasta obtener una masa homogénea. Sacar a la superficie de trabajo ligeramente enharinada y amasar con las manos dando forma alargada, envolver en papel film y dejar reposar durante al menos 30 minutos en la nevera.

Precalentar el horno a 170 ºC. Pelar las manzanas, cortar en cuartos y quitar el corazón y semillas. Cortar los cuartos en rodajas y estas por la mitad y disponer en un cuenco grande. Añadir 2 cucharadas de sémola, las especias, las pasas y el resto de azúcar y mezclar. Reservar.

Espolvorear la superficie de trabajo con harina. Extender con ayuda del rodillo ⅔ de la masa en una lámina lo suficientemente grande para cubrir el fondo y paredes del molde que vayamos a utilizar (y que habremos engrasado previamente).

Eliminar la corteza del pan y cortar en cubitos la miga. Mezclar con el resto de la sémola que nos quedaba y cubrir el fondo de la masa del molde. A continuación añadir la mezcla de manzanas y repartir por todo el molde. Extender el resto de la masa y cortar tiras. Colocar las tiras formando un entrecruzado por encima del relleno de manzana.


Pintar la tarta con la otra yema batida y hornear aproximadamente 1 hora y 15 minutos hasta que esté dorada y cocida. Servir con (abundante) nata montada. Se conserva bien durante varios días y para mi está incluso más rica.




Pues con esta receta participo en #CocinArte, gracias María por la propuesta que me ha permitido homenajear a la cocina de las abuelas y, en particular, a la mía holandesa de la que llevo uno de mis nombres (Margaretha) y que este 22 de Marzo habría cumplido 96 años.

Mi madre, mi abuela y yo en una foto que me encanta 💖

04 marzo 2019

PANNA COTTA (AL CARAJILLO) - RETO DULCE CRI: PIEMONTE

Día 4 y vamos con la segunda propuesta de nuestra anfitriona este mes, Nuria de Thermonuria. Parece increíble pero con 80 recetas realizadas aún no habíamos incluido en el recetario del Reto Cocina Regional Italiana uno de sus postres más emblemáticos.

Para darle aún más variedad, he pedido a las participantes que presenten sus versiones de la receta clásica y, en mi caso, que ya he preparado varias en el blog, me he decantado por versionar la panna cotta al caffè y darle una vuelta de tuerca con una propuesta muy castiza...¡el carajillo!

Para ello he utilizado Licor 43, un licor que nació en Cartagena pero que yo no había probado hasta que llegué a Holanda, donde es un auténtico éxito...mira tu por donde. De hecho, fue uno de los primeros anuncios que vi en la tele cuando llegué y flipé en colores...En fin, curiosidades de la vida ¡Vamos con la receta!

Ingredientes: 500 g nata líquida; 100 g azúcar; 1 cucharadita esencia vainilla; 120 g café recién hecho; 30 g Licor 43; 6 hojas gelatina neutra; sirope de chocolate (para adornar).

Preparación: En un cazo poner a calentar la nata con el azúcar y la vainilla, removiendo con unas varillas hasta casi ebullición.

Mientras, poner a hidratar las hojas de gelatina en agua fría al menos 5 minutos. Preparar el café y mezclar con el Licor 43. Reservar.

Apartar el cazo del fuego. Añadir a la nata caliente las hojas de gelatina, una a una, mezclando con las varillas hasta completa disolución. No añadir la siguiente hasta no disolver la anterior. Finalmente añadir el carajillo (café más licor) y mezclar bien. Colar (por si acaso quedara algún grumo) por un colador fino y distribuir en los moldes individuales (yo he usado los de flan).

Dejar atemperar y después poner en la nevera (yo los dejo una noche). Desmoldar y servir con un chorro generoso de sirope de chocolate por encima. ¡Os aseguro que en casa han triunfado! Este postre ya era mi favorito en versión clásica pero ahora con este saborcito a café y licor se ha convertido en el favorito de mi Danny jajajajaja.



La panna cotta (literalmente nata cocida) es un dulce originario del Piemonte que se remonta a principios del siglo XX. Algunos testimonios sobre la invención de la panna cotta cuentan que fue el chef del restaurante "I tre citroni" quien, a mediados de los años sesenta, desarrolló la receta para este postre e inventó la panna cotta tal como la conocemos y la comemos hoy en día.


Como siempre, os dejo la receta clásica:


Y ahora vamos con las que se han animado a preparar sus propias versiones de este gran clásica, todas ellas riquísimas ¡GRACIAS!

Mercedes, desde Merce´s Cake, nos ha preparado esta delicia que no necesita nada más


Nathalie, desde Ideas con sabor, ha preparado su versión de fresas y la utilizó como postre en San Valentín ¡fantástica!


María, desde In my little kitchen, nos trae su versión de chocolate sin lactosa adaptada para dietas estrictas...¡genial!


Kety, desde Croketypot, también ha optado por la versión al chocolate porque así lo pidió la familia y ha quedado de escándalo


Encarnita, desde El paraíso de los golosos, nos trae una preciosa versión de caramelo que le ha encantado


Nuestra anfitriona Nuria, desde Thermonuria, no podía faltar con su versión de chocolate blanco que me ha encantado


Nati, desde Poesía culinaria - sabores de Nati, no quería dejarnos sin su versión con chocolate blanco tostado y bananas caramelizadas mientras recupera su rutina


Y finalmente Rosa, desde Cocineando con Rosa, nos deja su versión clásica ya que es la primera vez que la prepara ¡estupenda!


Pues con este gran recopilatorio me despido hasta el mes que viene que volvemos con otras dos nuevas propuestas. ¡A divertirse!




03 marzo 2019

CARCIOFI AL TEGAME - RETO SALADO CRI: CALABRIA

Me sabía mal cambiar...pero ¿cómo iba yo a pensar que no encontraría alcachofas frescas en Holanda...¡en plena temporada de alcachofas!? En fin, que la historia comienza porque hoy es día 3 y toca propuesta salada del Reto Cocina Regional Italiana a cargo de nuestra anfitriona este mes, Nuria de Thermonuria.

Como digo, Nuria eligió un acompañamiento muy rico y muy de temporada pero tengo que confesar que no pruebo una alcachofa desde hace 30 años o más...Veréis, me pasé mi infancia y adolescencia chupando hojas de alcachofa porque mi abuela, cuando era temporada, las ponía casi cada día y sinceramente, acabé tan harta de chupar hojas de alcachofa cocida que las aborrecí...y nunca más las comí. No, no me gustan. Y no me miréis con esa cara.

En fin, que para mi era un reto volver a ellas pero como no eran cocidas sólo me animé (o hice por animarme jajajaja). La cosa es que con lo que no contaba era con no encontrar ni una en el supermercado...si queridos, en Holanda no hay. Así que no me ha quedado más remedio que tirar de corazones de alcachofa enlatados...era eso o faltar a mi propio reto y eso ¡nunca!

Ingredientes: 8 corazones de alcachofas; 1/2 vaso vino blanco; 4 cucharadas aceite; 1 cucharada orégano (la receta original lleva mejorana); 4 rebanadas pan de chapata; guindilla molida (al gusto); sal; pimienta; 1 diente ajo.

Preparación: Si se usan alcachofas frescas hay que limpiar bien las hojas externas, los tallos y la parte interior. Las mías ya vienen limpias porque son corazones de alcachofas. Cortarlas en 4 cuñas y rehogar en una cacerola con el aceite. Condimentar con sal, pimienta, guindilla y orégano seco picado. Mientras se rehogan ir añadiendo agua caliente mezclada con el vino poco a poco. Dejar que se cocinen.

Mientras, tostar el pan en el tostador o en el horno y restregar medio ajito por encima. Cuando las alcachofas estén listas servir con el pan tostado con ajo. Reconozco que estaban buenísimas...



La receta de hoy significa, literalmente, "alcachofas a la sartén" (lo que viene siendo salteadas) y es típica de Calabria. No hay mucho más que contar ya que es una receta de acompañamiento perfecta en esta temporada del año o como plato único.


He seguido la receta original al pie de la letra y os la dejo como siempre:


Y ahora os dejo con las versiones de las participantes, a cual más rica ¡GRACIAS!

Maria José, desde Aquí se cuece jugando, a la que le gustan mogollón las alcachofas ha disfrutado este mes con la receta ¡me alegra!

Nieves, desde La cajita de Nieves y Elena, vuelve al reto después de mucho tiempo y preparando esta delicia ¡bienvenida!

Mercedes, desde Merce´s Cake, nos trae su versión de alcachofas salteadas que también tiene una pinta estupenda

Marisa, desde Thermofan, nos trae su versión con alcachofas de Benicarló y es que estamos en temporada


Cristina, desde Cuinem?, tiene la suerte de tener producto de calidad cerquita y ha preparado una versión más light con pan de aceitunas negras tostado


Rosalía, desde Rossgastronómica, le ha dado un toque de pimentón de la Vera a su versión y le ha encantado la cocción en todo su sabor ¡me alegro!


Nuestra anfitriona Nuria, desde Thermonuria, nos envía su versión como acompañamiento de una carne


Rosa, desde Un toque de canela, le ha encantado esta forma de cocinar las alcachofas y yo que me alegro


Hasta aquí la propuesta de hoy pero ya sabéis que mañana volvemos con el dulce...



01 marzo 2019

BRIOCHE DE AJO, QUESO E IBÉRICO

Empezamos el mes más bonito del año (al menos para mi jejejeje) con un recetón que hemos preparado para el Reto Alfabeto Salado, que organiza Elena del blog Miss Pimienta, y básicamente consiste en hacer una receta combinando los dos ingredientes que proponen cada mes, ingredientes que eligen dos participantes del reto (elegidos por sorteo) a partir de las dos letras también escogidas por sorteo. ¡Hasta aquí fácil!

¿Y quienes son las encargadas de elegir este mes los ingredientes? Pues Mercedes (Merce´s Cake) y Ana (Las receticas de Ana). ¿Y cuáles han sido las letras que han salido? Pues la I y la A y de ahí una combinación que puede dar mucho juego: ibéricos ajo.

Normalmente me decanto por recetas saladas pero es que con este reto lo tengo fácil porque ha de ser salada así que le he dado una vuelta de tuerca y he preparado un brioche salado que está de morirse. Está relleno de ajo, queso y salchichón ibérico que me había sobrado de las Navidades y que estaba deseando ser aprovechado en algo y he aquí la excusa perfecta. ¡La receta es muy fácil!


Ingredientes: 1 cabeza ajo pequeña; 1 cucharada aceite; 2 cucharadas agua; 50 g queso parmesano; 5 rodajas salchichón ibérico; 1 sobre levadura seca panadero; 1 cucharadita azúcar; 50 ml leche; 250 g harina repostería; 3 huevos; 100 g mantequilla; 1 pizca sal.

Preparación: Empezamos preparando la masa del brioche. Calentar la leche en el microondas durante 15 segundos, añadir el azúcar y la levadura, mezclar y dejar que se active durante 5 minutos.

Poner la harina tamizada en el bol de la amasadora, añadir la mezcla de leche y accionar la pala de amasar. Añadir los huevos batidos (reservar 2 cucharadas para pintar el brioche), la mantequilla blandita en cubitos y la pizca de sal y amasar hasta que empiece a despegarse de las paredes.

Enharinar la superficie de trabajo, sacar la masa del bol (aún será muy pegajosa) y amasar con las manos (yo he tenido que añadir un poco más de harina) hasta obtener una masa lisa y elástica que no se pega a las manos. Hacer una bola y poner en un bol tapado y en el horno apagado para que leve una hora.


Mientras, cortar la parte de arriba de la cabeza de ajos para dejar los dientes de ajo a la vista, poner en un bol y rociar con el aceite y el agua, tapar con papel film y poner en el microondas a 750 W durante 3 + 2 minutos. Dejar enfriar antes de pelar los ajos. Quitar la piel del salchichón, cortar en trocitos y poner en el robot junto con los ajos y triturar todo hasta obtener una masa. Juntar con el queso y mezclar bien. Reservar este relleno.

Cuando la masa haya levado estirar con el rodillo para obtener una superficie rectangular plana y no muy fina. Colocar el relleno por encima y enrollar la masa sobre si misma en forma de rulo. Cortar en 8 trozos y formar una bola con cada trozo, metiendo el relleno hacia el centro de la bola. Engrasar y enharinar un molde alargado y colocar las bolas una junto a otra completando el molde. Tapar con un paño y dejar levar otra hora en el horno apagado.



Finalmente pintar el brioche con el huevo batido que habíamos reservado y hornear a 170 ºC durante 30 minutos. Dejar enfriar antes de desmoldar.




Pues con esta receta participo en el #RetoAlfabetoSalado y deseando estoy de ver las demás aportaciones.