10 enero 2020

ROLLO DE CALABACÍN CON JAMÓN Y QUESO

¡Buenos días! Hoy os traigo una de esas recetas que os sacará de un apuro y quedaréis como perfectos anfitriones. El mérito no es mío sino de mi compañero blogueril Guille (No me comes nada), un chico muy simpático con el que me río "una hartá" y al que tenéis que visitar porque todas sus recetas son deliciosas.

Yo vi este rollo de calabacín relleno y me enamoré 💓 Y claro, aproveché los días de vacaciones para prepararlo, no porque necesites mucho tiempo que no es el caso, sino porque quería hacer las fotos con luz y no de noche como suele ocurrir. ¡Pero este 2020 hay muchas cosas que van a cambiar!

Vamos con la receta que es una auténtica delicia...

Ingredientes: 1 calabacín; 3 huevos; 4 lonchas jamón cocido; 4 lonchas queso para fundir; 50 g queso parmesano; sal; pimienta.

Preparación: Lavar el calabacín para utilizarlo con la piel. Rallar y dejar en un colador durante 15 minutos para que suelte el agua (podemos ayudar apretando con una cuchara o cucharón). Lo importante es que quede bastante seco.

En un bol  batir los huevos, salpimentar al gusto, añadir el calabacín rallado y el queso parmesano rallado. Mezclar todo bien hasta obtener una masa homogénea.

Cubrir la bandeja del horno con papel sulfurizado, verter la masa y extender por toda la superficie de forma que nos quede una lámina fina y homogénea, a ser posible rectangular. Hornear a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 15-20 minutos (la masa debe estar cuajada). Sacar del horno y dejar templar.

Colocar un segundo papel de horno sobre la mesa y volcar la masa sobre él dándole la vuelta. Quitar el papel utilizado en el horno de la parte superior de la masa. Cubrir la superficie con las láminas de jamón cocido y después con las de queso.

Enrollar la masa rellena sobre el lado largo ayudándonos del propio papel para ir apretándolo. Meter de nuevo en el horno durante 10 minutos más para que el queso se funda. Servir caliente.



06 enero 2020

ANGEL FOOD CAKE #unomasmenos100desperdicio0

¡Primera receta de este año 2020 y comenzamos reciclando! Y es que de estos días de fiestas seguro que acumulamos sobras en la nevera y, al menos en mi casa, procuro no tirar nada. Vuelvo a participar en la iniciativa "1 +/- 100, desperdicio 0de mi amiga Marisa, que dirige el blog Thermofanun proyecto que pretende concienciar sobre el reciclaje, la reducción de desperdicios, el ahorro, la defensa del medio ambiente…En su entrada ella lo explica divinamente.

Hoy sería el día de enseñaros el tradicional Roscón de Reyes pero resulta que de un par de recetas navideñas tenía un montón de claras de huevo en la nevera...y muchas ganas de probar el famoso Angel Food Cake. En el blog tenía ya otras ideas para reciclar claras de huevo como estos financiers de chocolate y avellanas o unos bizcochitos de claras y chocolate o incluso el helado de leche merengada.

Pero como os decía, tanto he oído hablar del famoso bizcocho que me puse manos a la obra. En la blogosfera encontraréis infinidad de recetas pero yo tenía dos condiciones para prepararlo: sin el molde característico y sin cremor tártaro. El único molde que podía utilizar era uno para bundt cakes pero ¿qué queréis que os diga? me ha quedado monísimo.


En cuanto al cremor tártaro, nombre con el que se conoce al bitartrato pótasico o aditivo E-334, no había ni rastro en mi cocina. Pero como su misión es estabilizar las claras vamos a usar unas gotas de zumo de limón que van a hacer el mismo efecto. Así que la receta elegida fue una adaptación de esta.

Ingredientes: 7 claras de huevo; 120 g azúcar glas; 70 g azúcar; 83 g harina; 1/2 cucharadita vainilla; 1 cucharadita zumo de limón.

Preparación: Montar las claras con las varillas a máxima velocidad hasta casi a punto de nieve. Añadir el azúcar, el limón y la vainilla y batir hasta que las claras estén listas.

Tamizar la harina y el azúcar glas, mezclar y añadir a las claras montadas mezclando ahora con una espátula con movimientos envolventes hasta integrar todo.

Verter la mezcla en el molde sin engrasar (¡muy importante!) y golpear sobre la mesa suavemente para que se reparta bien por todos los huecos. Hornear (calor arriba y abajo sin ventilador) a 180 ºC durante 35 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar boca abajo aprovechando el cilindro central del molde de bundt cake.

Para desmoldar, separar de las paredes y del centro con un cuchillo de sierra y con un golpe seco sacar del molde y colocar sobre un plato. Espolvorear con azúcar glas. ¡Una experiencia superesponjosa!



Pues con esta receta volvemos a la actividad habitual, ¡espero que te guste Marisa!