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25 diciembre 2019

PONCHE CREMA VENEZOLANO - 12 RECETAS, 12 BLOGUERS

Ya sabéis que este año he decidido seguir adelante con la iniciativa 12 Recetas, 12 Bloguers que ya reactivé en 2018. Con ella pretendo homenajear, cada mes, a esos bloguers (y sus blogs) que siempre están ahí, a las que ya he cogido cariño e incluso considero amigos aunque no nos conozcamos en persona. Siempre he pensado que la mejor manera de devolver tanto cariño y apoyo es cocinando una de sus recetas. Y por eso estamos aquí.

El año de homenajes se acaba y este último mes de Diciembre he elegido a Angélica, alma mater de Bizcochos y sancochos, un blog al que sigo desde que me invitó hace dos años a participar en su Parrandón Navideño, una tradición que realiza cada año y con la que tengo el privilegio de colaborar. Esta venezolana afincada en Puerto Rico y a la que le encantan no sólo la cocina sino también las manualidades, creó su blog como su espacio para reunirse en torno a la mesa, la buena comida casera, los valores familiares, la amistad y el respeto el uno por el otro.

Pasear por su blog es un auténtico placer, sus recetas son cuidadas, explicadas con mucho detalle y con una fotografía muy cuidada. ¡Es muy difícil no caer rendida de admiración! Y más difícil aún quedarse con una sola receta...Pero como estamos en Navidad, me fijé en una bebida que preparan en su tierra y que me trajo recuerdos de la niñez por otro ponche que os conté aquí...

Así que, para cerrar este cajón por vacaciones y desearos hoy 25 de Diciembre unas felices fiestas, he preparado su ponche crema venezolano, un licor muy sencillo que cuanto más tiempo pase en la nevera más rico está. ¡A vuestra salud!

Ingredientes: 1 lata (395 g) leche condensada; 1,5 tazas leche; piel de limón; 1 punta cuchillo de clavo molido; 1 rama canela; 3 yemas huevo; 1 cucharadita Maizena; 1 taza ron blanco; nuez moscada.

Preparación: En un cazo poner a calentar a fuego suave la leche condensada junto con la leche, un trozo de piel de limón, la canela y el clavo sin dejar que hierva y removiendo para integrar todo.

Mientras, en un bol batir las yemas con la Maizena. Coger un cucharón de la leche caliente y añadir a las yemas para temperarlas, mezclando rápidamente. Este preparado se añade al cazo donde teníamos el resto de la leche y se caliente sin dejar de mezclar durante unos minutos. Veremos que se espesa.

Quitar del fuego y colar por un colador. Dejar entibiar antes de añadir el ron y una pizca de nuez moscada. Mezclar bien y guardar en una botella de cristal en la nevera. Yo lo sirvo con hielo y sin nada más.



Antes de despedirnos he pedido a Angélica que conteste a un pequeño test con el que sabremos un poquito más de ella. ¡Gracias guapísima, por la receta y por prestarte a contestar!
  1. Un ingrediente: La sal
  2. Una fuente de inspiración: Mi hija
  3. Un utensilio: La tabla de madera
  4. Una afición: Hacer manualidades con objetos de deshecho
  5. Un destino: La Gran Sabana, Venezuela
  6. Una comida: Arepas, es el pan nuestro de cada día
  7. Un libro: Cien Años de Soledad (Gabriel García Márquez)
  8. Una película: Incendies (la mujer que cantaba)
  9. Un sueño: Tengo muchos, pero ahora tengo éste que es casi una necesidad: reunirme de nuevo con mi mamá
  10. Cocinar es... abrir puertas a nuevas aventuras y mundos desconocidos
¡Ah! Y si te apetece compartir la entrada ¡estás en tu casa! ¡Un besazo!


21 julio 2019

HORCHATA DE CHUFA CASERA #CocinasdelMundoVerano

Tercer domingo de mes y toca reto Cocinas del Mundo y, como siempre por estas fechas, tenemos la edición especial de verano que nos invita a proponer recetas veraniegas de cualquier parte del mundo. Ya he dicho muchas veces que nunca he faltado a ningún viaje en este reto pero es verdad que en las ediciones de verano el país que más he visitado ha sido Italia (¿por que será?) así que para esta vez he decidido quedarme en casa.

La receta que os traigo es una de mis bebidas favoritas en esta época del año pero, como comprenderéis, en Holanda ni se sabe lo que es ni por asomo la encuentras en el supermercado. Claro que si tienes una amiga tan generosa como Marisa que va y te consigue chufa ecológica de Alboraia de primera calidad y te la regala envasada al vacío, te conviertes en la mujer más feliz del mundo porque entonces ¡vas a poder preparar la horchata casera!

Y así ha sido...¡y menuda diferencia! Además, la horchata artesanal no contiene lactosa o gluten por lo que es ideal para este tipo de intolerancias. Para la receta he seguido sus consejos pero he rebajado la cantidad de azúcar y me salido como a mi me gusta. No os digo más que a Danny no le gusta la horchata de nunca y ¡casi se ha bebido el litro el solito!

Ingredientes: 250 g chufa; 1 l agua; 100 g azúcar; piel de limón; 1 cucharadita canela molida.

Preparación: La chufa que yo tengo es seca por lo que se puede guardar perfectamente en un recipiente hermético. Para preparar la horchata tendremos que hidratarla.

Dejar la chufa en remojo en agua fría durante 24 h (cambiar el agua al menos 1 vez). Tirar el agua y poner la chufa remojada en el vaso de la batidora junto con el azúcar, la piel de limón (sin parte blanca que amargue) y la canela, añadir el agua fría y batir a velocidad máxima.

Pasar esta preparación a un recipiente con tapa y dejar toda la noche en la nevera para que coja bien el sabor de la chufa.

Al día siguiente colar por un colador fino apretando bien con el reverso de un cucharón para extraer el máximo de horchata y envasar el líquido en una botella que conservaremos en la nevera durante 2 días máximo.



El resto que nos queda en el colador (la pulpa de la chufa) no lo tiréis porque lo reutilizaremos para preparar un bizcocho que os contaré otro día. Como sale bastante cantidad yo lo envaso en bolsitas individuales de unos 100 g y lo congelo.

Pues con esta receta tan deliciosa participo en Cocinas del Mundo - Verano y os deseo unas felices vacaciones. Yo me marcho a descansar y volveré con más recetas ricas 💋


09 junio 2019

BATIDO VERDE EN BOL #CocinArte

Estamos a punto de llegar al descanso estival del reto #CocinArte, que lleva mi querida María, pero aún nos queda la repesca y es que el reto cumple ya un añito. Ella nos propone cada mes un cuadro, nosotros le damos a la imaginación y tratamos de recrear lo que nos inspira en nuestra cocina. Pero este mes no hay cuadro u obra nueva sino que María nos anima a participar con alguna de las que ya hemos hecho en meses anteriores.

Y mira por donde he participado en todas las obras menos en una así que esa va a ser mi elegida. El cuadro de este mes es "Autorretrato con Bonito" (1941, óleo sobre lienzo, 55 x 43,4 cm, Colección Privada, EEUU), pintado por la pintora Frida Khalo poco después de la muerte de su padre. En él está vestida de negro, observando luto por su muerte, y en su hombro está su querido loro Bonito que también había muerto recientemente. No lleva joyas ni las usuales flores en el pelo, es un retrato de tristeza y pena pero el fondo esta lleno de vida...parece un "retrato de la vida y la muerte", un tema usado en muchos de los cuadros de Frida.


El color predominante es el verde y a mi me inspira algo muy tropical así que pensé en versionar uno de los batidos que suelo tomarme por la mañana y llenarlo de color y sabor. ¡Y aquí estamos! ¡No hay mejor manera de empezar este domingo!

Ingredientes: 200 g yogur griego; 1 vaso agua; 1 aguacate; 20 hojas espinacas frescas; 1/2 mango; 1 naranja; 2 ramas hierbabuena fresca (sólo las hojas); 2 rodajas piña natural; 6 fresas pequeñas; almendras.

Preparación: En el vaso de la batidora (en mi caso el Nutribullet) poner el yogur, el aguacate pelado y en trozos, el mango pelado y en dados, la naranja pelada y en trozos y las hojas de hierbabuena, añadir el agua fría y batir bien hasta que quede un batido homogéneo. Repartir en dos boles.

Cortar la piña en trozos. Quitar el rabito verde de las fresas. Picar las almendras gruesamente. Colocar todo sobre el batido verde y servir. Es un desayuno nutritivo y completo ya que incorpora carbohidratos, proteínas y grasas en una forma equilibrada.




Pues con esta receta participo en #CocinArte y voy a ver el resto de participaciones. ¡Hasta pronto!



27 enero 2019

AGUA DE VALENCIA #ASALTABLOGS

Pues aquí estamos de nuevo porque es último domingo de mes y toca reto #Asaltablogs y, en esta ocasión, la asaltada ha sido Eva de Eva en pruebas, una motera que vive en Denia (Alicante) y es de lo más simpática, a juzgar por todo el cachondeo que se ha traído durante el mes mientras asaltábamos su cocina.

Cuando vi la fecha de publicación del asalto de este mes, casi coincidiendo con nuestro 12º aniversario (si pequeños desastres, ya llevamos 12 añitos juntos mi Danny y yo), me dije ¡esto hay que celebrarlo por todo lo alto! Y que mejor para celebrarlo que robarle a Eva una de mis bebidas favoritas, su agua de Valencia.


Confieso que la primera vez que probé la famosa bebida, hace ya muuuuuchos años, me pillé una tajada del 20. Y es que me la bebía como agua (que no lo es), de lo fresquita y rica que estaba, pero cuando me levanté de la silla casi me caigo redonda de la peana que llevaba encima jajajajaja. Yo creo que me gusta tanto porque mi copa, de toda la vida, ha sido el vodka con naranja...Desde entonces voy con más cuidado con los efectos secundarios y esta vez me apetecía mucho prepararla. Eso si, he modificado un poco las cantidades 😋

Dicen que, por lo general, se sirve en jarras para compartir y se bebe en copa de champán tipo seno de María Antonieta O_o La primera vez que se preparó fue en 1959 y fue Constante Gil en la Cervecería Madrid de Valencia. Según cuenta la escritora María Ángeles Arazo en su libro Valencia noche en aquella época frecuentaban la Cervecería Madrid un grupo de viajantes vascos que solían pedir "agua de Bilbao" refiriéndose al mejor espumoso de la casa.

Cansados de pedir siempre lo mismo retaron al propietario a ofrecerles algo nuevo y este les propuso beber el "agua de Valencia", improvisando un cóctel en aquel momento, y ya no dejaron de tomarlo en sus posteriores visitas. La bebida fue conocida por un tiempo sólo por un pequeño grupo de clientes y no fue hasta la década de 1970 cuando empezó a conocerse en la noche valenciana, convirtiéndose en una bebida bastante popular.

Ingredientes: 800 ml cava; 800 ml zumo naranja; 50 ml vodka; 50 ml ginebra; 70 g azúcar; hielo.

Preparación: Exprimir el zumo de naranja, añadir el azúcar, mezclar bien y reservar.

En un plato poner un poco de zumo y en otro plato un fondo de azúcar. Mojar el borde de las copas en el zumo y luego apoyar el borde mojado en el azúcar. Reservar.

En una jarra poner el cava, el zumo de naranja azucarado, el vodka y la ginebra. Mezclar todo muy bien y añadir hielo al gusto. Volver a mezclar y servir en las copas.



Pues con esta receta brindo por nosotros y participo en el #Asaltablogs...a ver que han trasteado los demás choricillos...

17 enero 2019

LECHE DE ALMENDRA - 12 RECETAS, 12 BLOGUERS

¡Buenos días! Este año he decidido seguir adelante con la iniciativa 12 Recetas, 12 Bloguers que ya reactivé en 2018. Con ella pretendo homenajear, cada mes, a esos bloguers (y sus blogs) que siempre están ahí, a las que ya he cogido cariño e incluso considero amigos aunque no nos conozcamos en persona. Siempre he pensado que la mejor manera de devolver tanto cariño y apoyo es cocinando una de sus recetas. Y por eso estamos aquí.

Empezamos el año y este mes de Enero he escogido, y me apetece de verdad mucho, a Montse, dueña y señora del blog No sin mi taper. Creo que sigo a Montse desde hace siglos...no, no es que ella sea mayor, que va, es que a lo tonto llevo compartiendo retos con muchas de mis compis y creo que así es como conocí a esta gallega de nacimiento y convicción, como ella misma dice.

Quizás fue que amo Galicia o quizás fue que Montse tiene una retranca que me chifla (lo siento, tendréis que buscar en el diccionario el significado), el caso es que no me pierdo ni una de sus entradas, ni uno de sus comentarios porque tiene un ingenio que ya lo quisiera yo para mi. Confieso que me encantaría conocerla en persona porque detrás de esa acidez creo que hay un ser humano apachuchable. De verdad de la buena Montsita.

Muy larpeira no parece. Su cocina tiene infinidad de recetas, muchas de ellas para prepararte el taper y llevarte comidita rica al trabajo pero sobre todo sobre todo, Montse es la loca de las sopas/cremas. Y seguramente sería la opción más representativa si eligiera una de las muchas que tiene para este homenaje (no creas que no te he robado unas cuantas) pero no, no voy a ser tan obvia...Lo que si me he llevado ha sido su bebida de almendras porque nada más la vi pensé que me hacía un favor yo misma si la probaba, yo que cada mañana me preparo batidos para desayunar.

Sencilla, rica, chisposa...como la misma Montse. Querida, ha sido un placer rebuscar en tu cocina, ¡me ha encantado!

Ingredientes: 750 ml agua; 50 g almendras; 1 chorritín esencia de vainilla; 1 pizca sal.

Preparación: Mis almendras son siempre con piel así que primero las escaldo en agua hirviendo para poder pelarlas fácilmente. Luego dejarlas una noche en agua a remojo.

Al día siguiente poner las almendras con el agua, la vainilla y la sal en un robot potente. Como ya os conté, yo suelo hacerme un batido cada mañana y para eso utilizo mi estupendo Nutribullet con el que estoy supercontenta. Así que lo he puesto todo ahí y lo he batido durante 1 minuto. No he necesitado colarlo.

Envasar en una botella de cristal y dejar en la nevera. La podéis utilizar para sustituir la leche de vaca y, en mi caso, la he utilizado para preparar un delicioso batido de plátano y chocolate que publicaré otro día.



Antes de despedirnos hasta el mes que viene (¿quién será la próxima?), he pedido a Montse que conteste a un pequeño test con el que sabremos un poquito más de ella. ¡Gracias guapa, por la receta y por prestarte a contestar!
  1. Un ingrediente: Pimienta cayena
  2. Una fuente de inspiración: La literatura
  3. Un utensilio: Una cuchara de madera
  4. Una afición: Leer
  5. Un destino: Santiago de Compostela (¡como no!)
  6. Una comida: Lacón con grelos
  7. Un libro: Cicatriz (Juan Gómez-Jurado)
  8. Una película: Lo que el viento se llevó 
  9. Un sueño: Vivir sin preocupaciones
  10. Cocinar es... susurrar te quiero
¡Ah! Y si te apetece compartir la entrada ¡estás en tu casa! ¡Un besazo!


28 octubre 2018

CÓCTEL DE SIDRA Y GRANADA #ASALTABLOGS

Pues aquí estamos de nuevo porque es último domingo de mes y toca reto #Asaltablogs y, en esta ocasión, la asaltada ha sido Maria de Los blogs de María, una mujer de lo más ocupada ya que no lleva uno sino 3 blogs con colaboraciones. ¡Ahí es nada!

A ella le he robado una de las recetas de su blog. Esta vez me apetecía cambiar radicalmente y me he decantado por una bebida, concretamente su cóctel moho y zumo de granada natural que he versionado a mi manera sin perder la esencia y que ha resultado ser una bebida refrescante y rica que me ha permitido utilizar una fruta que no suelo comprar tan a menudo, la granada. ¡Gracias por la receta!


Ingredientes: 1 botella sidra; 2 granadas; azúcar.

Preparación: Extraer los granos de la granada. Para ello yo pongo un cuenco de agua grande y corto los dos extremos de la granada y después a lo largo de los gajos (como una naranja). En el agua voy desgranando cada parte de forma que la mayor parte de los granos se van al fondo y quedan flotando las pieles internas. Después cuelo el agua y acabo de limpiar.

En la receta original usa hielo pero yo he preferido congelar los granos de granada durante una noche. Así, al triturar, ya está frío y puedo usar algunos granos como decoración.

En el vaso de la batidora poner los granos de fruta y añadir un poco de sidra e ir batiendo y añadiendo más sidra hasta formar una crema líquida.

Preparar las copas mojando el borde con un poco del cóctel y untando de azúcar. Servir el coctel en las copas y decorar con algunos granos de fruta congelada. ¡Rico rico!



Pues con esta receta participo en el #Asaltablogs y a ver qué cosas ricas han birlado mis compis.


15 julio 2018

BELLINI #CocinasdelMundoVerano

Como cada año por estas fechas nos toca tema libre en el reto Cocinas del Mundo, una licencia que nos permite la organizadora Concha, de Cocina y Aficiones, sabiendo que en la edición verano apetecen recetas fresquitas. En esta ocasión me he vuelto a decantar por un cóctel con un nombre muy sugestivo y muy muy sencillo de preparar.


El Bellini tiene su origen en Venecia (Italia) y fue inventado en algún momento entre 1934 y 1948 por Giuseppe Cipriani, fundador del Harry's Bar en dicha ciudad. Al parecer el nombre se lo puso porque su color rosado único (debido al melocotón) le recordó a la toga de un santo en una pintura del artista veneciano del siglo XV Giovanni Bellini.

La bebida comenzó como especialidad de temporada en Harry's Bar, el lugar predilecto de Ernest Hemingway u Orson Welles. Más tarde, también se hizo popular en el bar homónimo que abrió en Nueva York. Fue entonces cuando un empresario francés estableció un negocio para enviar puré de melocotón fresco a ambos lugares, haciendo que el cóctel se convirtiera en el favorito durante todo el año.

¡Vamos con la receta que no puede ser más sencilla! Además aprovechamos que estamos en temporada de melocotones y preparamos una bebida muy fresquita y rica. Con estas cantidades os salen 4-6 cócteles.

Ingredientes: 2 melocotones pequeños; Prosecco.

Preparación: Pelar los melocotones y cortar en trozos. Colocar en un tuper o en una bolsa de plástico y congelar durante una noche.

Triturar el melocotón congelado con una cucharada de Prosecco hasta formar un puré espeso que repartiremos en el fondo de las copas. Añadir Prosecco hasta casi completar la copa y dejar sin remover unos minutos para que macere el melocotón con el alcohol.


Después remover con una cucharilla hasta mezclar bien los ingredientes y completar con Prosecco hasta llenar la copa. Servir.


Pues con esta receta participo en Cocinas del Mundo - Verano y me despido deseándoos un estupendo descanso. ¡Nos vamos de vacaciones!


17 junio 2018

TÉ MORUNO CON PASTAS BRIWAT #CocinasdelMundoMarruecos

Ya ha llegado el tercer domingo de mes y, como siempre, soy fiel a mi cita con el Reto Cocinas del Mundo que este mes repite anfitrionas de nuevo con La cajita de Nieves y Elena. El destino propuesto con la M ha sido Marruecos, un país que gastronómicamente está muy ligado a mi familia ya que mucha parte de ella viene de Melilla.

Los veranos de mi infancia y parte de mi adolescencia los he pasado allí y si hay algo que acompañaba las sobremesas después de las comidas era el té moruno. Lo he preparado infinidad de veces, siempre con el mismo ritual que me enseñaron en casa (creo que de ahí me viene la pasión por la hierbabuena) así que para este viaje tenía claro qué iba a hacer. Además, lo he preparado en el juego de té que tenía mi abuela Ana, la única cosa que me hacía muchísima ilusión quedarme de ella cuando falleció y que guardo con mucho cariño. Ella me enseñó a cocinar así que va mi pequeño homenaje con esta receta.

Para acompañar el té he decidido preparar unas típicas pastas marroquíes llamadas briwat siguiendo, más o menos, esta receta. Me han sorprendido gratamente porque me las esperaba más dulces pero son una auténtica delicia y acompañan muy bien con el té. De hecho, estoy muy contenta del resultado y os contaré que mi Danny se las llevo al trabajo y se las dio a probar a un compañero suyo marroquí y le dijo, literalmente, que estaban muy ricas y muy bien conseguidas...toooooooomaaaaa


Ingredientes para el té: 1 cucharadita té verde (por persona); 1 manojo (generoso) de hierbabuena; 5 cucharadas azúcar; agua.

Ingredientes para las pastas: 125 g almendras; 35 g azúcar; 2 cucharadas mantequilla; 1 cucharadita agua de azahar; 1/2 cucharadita canela molida; pasta filo; aceite girasol; miel; mantequilla (para untar); 3 cucharadas semillas de lino (originalmente sésamo).

Preparación: Empezar preparando las pastas para acompañar el té. Escaldar las almendras en un cazo con agua hirviendo durante 2 minutos. Colar, quitar la piel y secar. Tostar en una sartén sin apenas aceite hasta que estén doradas y escurrir sobre papel de cocina para eliminar la grasa. Triturar en un robot junto con el azúcar hasta obtener un polvo arenoso.

Agregar la mantequilla derretida, el agua de azahar y la canela y mezclar hasta formar una masa homogénea. Hacer bolitas con la masa del tamaño de una aceituna y reservar.

Dejar descongelar la pasta filo y cortar en tiras de unos 5 cm de ancho y lo más largas posibles. Pincelar las tiras con mantequilla derretida. Colocar una bolita de relleno un poco aplastada en el extremo de la tira de pasta filo y plegar en forma de triángulo:


Calentar el aceite en una sartén a fuego medio. Freír 4-5 briwats a la vez hasta que estén dorados (muy poco por cada lado). Escurrir sobre papel de cocina y bañar en la miel caliente (que tendremos al baño María). Poner las pastas bañadas en un colador para eliminar el exceso de líquido y espolvorear con las semillas de lino (porque no me quedaban de sésamo). Dejar enfriar.

Para preparar el té escaldamos la tetera con agua hirviendo y tiramos el agua. En la tetera caliente poner el té, la hierbabuena y el azúcar y cerrar la tapadera. Poner de nuevo agua a hervir y cuando llegue a ebullición añadir a la tetera hasta llenarla. Tapar y dejar reposar durante 10 minutos. Servir té en un vaso a buena altura para que forme burbujas y devolver el té a la tetera (podremos ver así el color y forma parte del ritual). Ahora si, servir el té a los invitados (siempre a buena altura) y acompañar de las pastas.



¿Os gusta mi rincón árabe?

Este mes no sólo participo en el Reto Cocinas del Mundo - Marruecos sino que Ediciones DK viaja con nosotros y ha preparado un lote de libros que van a sortear entre todos los participantes de este viaje...¡yupiiiiiiiiiiiiii! ¡a ver si hay suerte!


17 noviembre 2017

LASSI DE MELÓN #CongelandoElVeranoII

Hoy os traigo mi segunda contribución al proyecto que nos proponía mi amiga Marisa, ¨Congelando el verano II". El año pasado ya participé con mi daiquiri de moras y este año nos propuso volver a congelar el verano, eligiendo alguna fruta o verdura de verano que todavía estuviera a nuestra disposición y, siguiendo las pautas que nos indicaba en su tutorial, congelarlas para participar en este evento.


Hace unos días os presentaba mi hummus de mango y alubias y nos lo comimos acompañado de una bebida muy refrescante basada en yogur y típica de la cocina hindú, el lassi. En esta ocasión lo he preparado utilizando el melón Galia que congelé y ha quedado muy rico. ¡Además es muy sencillo de hacer!


Para preparar el lassi he utilizado mi último capricho en la cocina, el Nutribullet. Lo cierto es que se me rompió mi batidora profesional hace un mes y decidí que era hora de comprar un sustituto para mis batidos del desayuno y al final me decidí por este...¡y estoy encantada!



Ingredientes: 1/2 melón variedad Galia (troceado y congelado); 250 g yogur griego; 6 hojas hierbabuena fresca; 1 rodaja jengibre fresco; 2 cucharaditas azúcar; agua (al gusto).

Preparación: Poner el melón sin descongelar en el vaso del robot. Añadir las hojas de hierbabuena, la rodaja de jengibre pelada, el azúcar y el yogur, cubrir de agua fría hasta el límite máximo del vaso y batir durante 1 minuto. Guardar en la nevera cerrado hasta que se consuma.

En el momento de servir distribuir en dos vasos con pajitas.


Pues con esta receta tan refrescante celebramos el proyecto #CongelandoelveranoII y aquí mismo podéis ver el resto de participantes.


10 septiembre 2017

SANGRÍA #manzanitalafantásticaTS

¡Vuelta al cole! O mejor dicho, retomamos la actividad habitual y volvemos a los retos en los que participo ¡que ya es hora! Hoy es día 10 y nuestras amigas de La Cocina Typical Spanish decidieron proponernos preparar ese plato tan típico de nuestras cocinas basado en un ingrediente versátil, que existe en todas las cocinas del mundo, que se encuentra en cualquier época del año y que nos permite tanto platos dulces como salados: la manzana.

No me apetecía hornear la típica "tarta de", entre otras cosas porque no está dentro de mis favoritas así que me puse a pensar y me vino a la cabeza una de nuestras bebidas emblemáticas que, además, me ha tocado preparar más de una vez este verano y que, al menos en mi casa, siempre lleva manzana.

Estoy segura de que habrá tantas recetas como casas pero yo os propongo la mía que es la que hago siempre. A mí no me gusta añadirle ningún alcohol más que el del vino así que no lo encontraréis en mi receta.

Ingredientes: 1 botella de vino tinto; 2 melocotones; 1 manzana; 1 limón: 1 naranja; 1 rama canela; 2 cucharadas de azúcar; 1/2 botella gaseosa o Sprite; hielo.

Preparación: Pelar los melocotones, la naranja y la manzana y cortar en cubitos. Poner en una jarra y regar con el zumo de limón. Añadir el azúcar y cubrir con el vino, dejando reposar durante al menos 1 hora.

A la hora de servir, añadir la gaseosa o Sprite (con un ligero toque a limón) y algunos cubitos de hielo y mezclar muy bien con un cucharón. ¡A disfrutar!


Pues con esta receta participo en la iniciativa #manzanitalafantásticaTS y me voy a visitar que otras delicias con manzana han preparado mis compis.



10 julio 2017

(MI)CHELADA #TSViajero17

Después de algunos meses en los que no he podido participar, vuelvo hoy día 10 con la nueva iniciativa de nuestras amigas de La Cocina Typical Spanish que, en el mes de julio, como ya es tradición, tenemos libertad para elegir destino.

Sólo había un requisito: que el viaje fuera sentimental. Y será porque en todo el año no me he cogido vacaciones y que realmente las necesito porque estoy muuuuuuuuuuuuuy cansada, enseguida tuve claro a donde iba a viajar...aunque fuera con la mente. Cuando se vive en Holanda, y no es un mito, lo que más se echa de menos son las horas de sol y, en mi caso, además la cercanía del mar (mi playa más cercana está a 30 minutos y ya es un lujo jejejeje). En fin, que mi mente se fue directa a México y su Riviera Maya. 


Hace cuatro años, más o menos por estas mismas fechas, mi Danny y yo nos marchamos a hacer uno de los viajes más bonitos que hayamos tenido la suerte de hacer jamás. Mi sueño había sido siempre bucear en los cenotes así que la excusa la teníamos. No voy a describir el viaje completo porque podría estar horas y no es cuestión de aburrir pero destacaré (aparte de los cenotes claro) la increíble experiencia de nadar con tiburones ballena, las marquesitas que probamos en Valladolid, la inmensidad de Chichen Itza y el color de la arena y del agua...¡Sin duda volveremos!




Así que pensando en México y en nuestras tardes de relax en las hamacas de la playa de nuestro hotel, venga cocktail p'arriba, venga cocktail p'abajo, que yo creo que nos probamos todos los que había en la carta, se me ocurrió preparar una bebida que quizás no es tan conocida y que venía al pelo con el ansia de calorcito y los recuerdos de tan maravilloso viaje.


Según cuentan en esta página, la chelada (originalmente "michelada") es una de las bebidas más icónicas de México, un cóctel económico a base de cerveza ideal para tomar cuando aprieta el calor. Aunque existen varias teorías, la que parece más certera apunta a que el origen está en San Luis Potosí, concretamente en el Club Deportivo Potosino, en cuyo bar se reunían sus socios tras hacer deporte. Cuentan que en los años 70 un señor de nombre Michel Esper llegó al club para jugar un partido de tenis pero antes pasó al bar por una cerveza y le echó a su gusto sal, limón y salsa picante, el resultado fue tan placentero que los días siguientes llegó ordenando al barman "prepárame otra como la de del otro día, una michelada (tomando su nombre de pila)". La bebida empezó a hacerse popular allí hasta que se propagó rápidamente.

La chelada no lleva salsa picante como la michelada y esta es la receta que yo os traigo. Vendría a ser como la variante mexicana de nuestra "clara de limón" pero natural. ¡Y tengo que reconocer que está bien buena!

Ingredientes: 1 cerveza ligera (tipo Sol); 1/2 lima; sal; guindilla molida; hielo.

Preparación: Escoger una copa grande o una jarra, mojar el borde con zumo de lima y untar de sal pasando el borde por un plato con sal.

En el fondo de la copa/jarra poner 1/2 cucharadita de sal y guindilla molida al gusto. Añadir el zumo de media lima y cubrir con hielo picado hasta la mitad. Añadir finalmente la cerveza y mezclar con una cucharita. Servir el cóctel inmediatamente.


Pues con esta bebida refrescante participo en la iniciativa TSViajero17 y os deseo unas muy felices vacaciones (si las tenéis) y nos vemos a la vuelta. ¡Sed buenos!


13 febrero 2017

BATIDO (Y HELADO) DE LECHE MERENGADA

Estos días anda la blogosfera, como cada año, inundada de recetas para San Valentín, todas ellas divinas...Pero que queréis que os diga, yo soy de las que no lo celebro y piensa que el amor se demuestra cada día y no en una "fecha comercial". Así que en esta mi casa no vais a ver ninguna receta conmemorando ese día ni ningún recopilatorio al uso. Pero oye, cada uno en su casa hace lo que le gusta ¿no?

Pues en la mía, desde pequeñita, me apasiona el batido de leche merengada. Y no sabéis la rabia que me da cuando en verano voy a alguna heladería y no lo tienen. ¡Me cojo un cabreoooooooooo! Para mí no hay otro más rico, y mira que he probado helados, sobre todo cuando hace unos años hice el curso de heladero profesional y tuvimos que comer de todos los que habíamos hecho jajajajaja

En fin, que llevaba mucho tiempo queriendo hacerlo en casa y darle una sorpresa a mi Danny porque el, desde que se lo di a probar cuando vivíamos en España se volvió un adicto como yo. Así que hoy, por fin, os traigo mi receta, tanto del batido como del helado que se utiliza para prepararlo.

Yo lo he hecho sin heladera así que os lo cuento tal cual para todos aquellos que tampoco tengáis. El resultado es espectacular, no es porque lo haya hecho yo...Por cierto, la excusa para prepararlo fue aprovechar unas claras que tenía en la nevera de otra receta jajajajajaja

Ingredientes para el helado: 750 ml leche entera; 225 g azúcar; 3 claras huevo; 1 rama canela; piel de 1 limón, canela en polvo.

Ingredientes para el batido: 150 ml leche entera; 6 cucharadas helado; canela en polvo.

Preparación: Empezamos preparando el helado de leche merengada. En un cazo poner la leche junto con 185 g de azúcar, la rama de canela y la piel de limón y calentar hasta casi ebullición. Apagar el fuego y dejar enfriar completamente mientras se infusiona la leche.

Batir las claras con 40 g de azúcar a punto de nieve con las varillas (si le damos la vuelta al recipiente no deben moverse) y añadir poco a poco a la leche infusionada ya fría, removiendo bien con las varillas.

Poner en unos recipientes (yo he usado tuppers) en el congelador y dejar que se congelen toda la noche. Al día siguiente poner el helado en el bol de la amasadora y batir con la pala plana hasta que coja una consistencia cremosa. Volver a poner en un recipiente en el congelador hasta servir (en este caso, espolvoreado con canela molida) o hasta que lo usemos para preparar el batido.

Para preparar el batido poner en la batidora la leche y las cucharadas de helado y batir hasta obtener una consistencia más líquida que el helado pero cremosa. Servir en un vaso largo espolvoreado con canela en polvo y con una pajita. Hoy que ha nevado copiosamente he aprovechado el escenario que le venía que ni pintado...¡Delicioso!


Mi Danny disfrutando como un niño...

Aquí os dejo también el helado que está de rechupete

23 noviembre 2016

DAIQUIRI DE MORAS #Congelandoelverano

Volvía yo de vacaciones de verano, allá por mediados de Septiembre, cuando me encontré con una nueva iniciativa de mi amiga Marisa, de Thermofan. Cuando aún no me había quitado los últimos granos de arena de las maravillosas playas de Sicilia, Marisa nos proponía un nuevo proyecto llamado ¨Congelando el verano"...

Marisa que, como ella dice, es rápida inventando y se lía y nos lía fácilmente, nos propuso literalmente congelar el verano así que nos pidió elegir alguna fruta o verdura de verano, que todavía estuviera a nuestra disposición y, siguiendo, las pautas que nos indicaba en su tutorial, congelarlas para participar en este evento.

Yo, que me falta tiempo para unirme a cualquier guateque culinario y más si es de ella, aproveché que tenía la nevera pelada (que si entra un ratón se estrella) y me fui al supermercado a por provisiones y, para este gran evento, me llevé las últimas moras y fresas que encontré. ¡Ya se me ocurriría algo para hacer con ellas!

Las lavé cuidadosamente, como dice Marisa, deseché las "tocadas" y las sequé. A las fresas les corté el rabito verde y guardé fresas y moras en dos bolsitas separadas y en una pieza, que tampoco eran muy grandes. Cerré bien las bolsitas con un nudo (yo soy muy rústica) y al congelador que se fueron.

Las fresas salieron del congelador un buen día que me apetecía hacerme un batido para desayunar. Pero las moras allí han estado hasta hoy que las he sacado para preparar mi receta. Pensé en hacer algún postre como magdalenas o bizcocho relleno de moras pero luego me dije...¿y por qué no un buen cocktail? Al estar congeladas le damos un toque frío a nuestra bebida sin necesidad de ponerle hielo que al final acaba aguándolo. ¡Pues aqui estamos! ¡Espero que os guste!

Ingredientes: 2 limas; 100 ml ron blanco; 125 g moras congeladas; 2 cucharadas azúcar moreno; albahaca fresca.

Preparación: Exprimir el zumo de las limas. Poner en el vaso de la batidora, añadir el ron, las moras y el azúcar y batir durante 1 minuto hasta que quede una mezcla homogénea.

Decorar los bordes de los vasos mojándolos con ron y pasándolos por azúcar moreno y servir el daiquiri. Decorar con unas hojitas de albahaca fresca. ¡La verdad es que ya el color es espectacular!



Pues con esta receta tan festiva celebramos el proyecto #Congelandoelverano y aquí mismo podéis ver el resto de participantes.


Y solo para dar mucha envidia os dejo con una foto de mis vacaciones en Sicilia...como dijo Terminator ¡volveré!

Isola Bella