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13 diciembre 2021

GUIRNALDAS NAVIDEÑAS DE AVENA #PARRANDONNAVIDEÑO

No se si me acordaré de cómo redactar una entrada en este blog que tanto quiero. Y es que hace tantísimo que no publico que pensaba que se me había olvidado. Pero supongo que es como conducir, que ya sale sólo ¿no?

Abro el cajón de nuevo porque estamos de celebración. Ya he explicado varias veces por qué no estoy por aquí pero celebrar 10 años de blog y participar en el tradicional Parrandón Navideño que organiza cada año Angélica, del blog Bizcochos y sancochos, son dos fiestas que bien merecen una nueva entrada. Con este ya son cuatro años que participo; el primero fue con una sopa de picadillo, el segundo con un schokoladenbrot y el tercero con unos roscos de vermú.

El tema este año es "te regalo mi Navidad" así que, literalmente, mi receta ha sido un regalo para mi cuñada Anny. Podía haber hecho una receta salada pero, no se por que, siempre que pienso en recetas navideñas me vienen a la cabeza cosas dulces. Y eso que yo no soy dulcera. Pero andaba dándole vueltas a preparar algo que pudiera regalar como un detalle y, cuando llegó la propuesta de Angélica, fue como unir dos piezas perfectas del puzle.

La receta es muy sencilla de hacer e incorpora un ingrediente que, hasta hace muy poco, no había usado nunca. Y es que ya sabemos que la avena es buenísima pero a mi se me hace bola. No puedo con ella. Al menos no directamente, tal cual. Así que la he camuflado en estas pastas o galletas y las he preparado en forma de guirnaldas navideñas para decorar (y, obviamente, comer) vuestro árbol de Navidad. ¡Mi cuñada estaba feliz con la sorpresa!

Ingredientes: 200 g harina; 200 g copos de avena; 1 cucharadita levadura Royal; 100 g azúcar; 2 cucharaditas canela molida; 1 cucharadita cardamomo molido; 1 cucharadita esencia de limón; 250 g mantequilla; 1 huevo; sal; almendra en láminas (para decorar); estrellitas de colores (para decorar).

Preparación: Triturar los copos de avena en el robot. Poner en un bol grande y mezclar con la harina, la levadura, el azúcar, la canela, el cardamomo, la esencia de limón y una pizca de sal.

Fundir la mantequilla y añadir a la mezcla seca anterior. Mezclar bien y amasar todo con las manos hasta formar una bola. Dejar en la nevera durante 15 minutos envuelta en papel film.

Precalentar el horno (calor arriba y abajo sin ventilador) a 180ºC. Sacar la masa de la nevera y poner en el centro de un papel de horno sulfurizado. Colocar otro papel encima y, con la ayuda de un rodillo, extender la masa de forma homogénea hasta un grosor de unos 3-4 cm.

Con la ayuda de un cortapastas redondo (de 8 cm de diámetro) cortar círculos de masa. Después, con otro cortapastas más pequeño (de 4 cm de diámetro) cortar el cículo central para que nos quede una guirnalda. Colocar con cuidado las guirnaldas en la bandeja del horno forrada con papel. Con la masa que nos sobra, volvemos a realizar toda la operación de nuevo y así hasta acabar la masa por completo. Con estas cantidades salen unas 18 guirnaldas.

Pintar con una brocha las guirnaldas por encima con la clara de huevo batida. Yo he decorado la mitad con láminas de almendra y azúcar por encima y la otra mitad con estrellitas de colores. Aquí ya a vuestro gusto.

Hornear las galletas durante 18 minutos. Sacar y dejar enfriar en la misma bandeja antes de pasarlas a una rejilla con mucho cuidado porque mientras están templadas son muy frágiles. Si queréis hacer un bonito regalo, pasar una cinta por la guirnalda y hacer un nudo en el extremo de forma que las puedan colgar del árbol de Navidad. Y si no, ponedlas en un plato bonito y tenéis un dulce muy rico para ofrecer a vuestros visitantes. ¡Espero que os gusten!


Pues con esta receta tan deliciosa participo en el Sexto Parrandón Navideño y aquí podéis ver las demás participaciones. ¡Gracias Angélica por pensar de nuevo en mi! ¡Te deseo unas Felices Fiestas!



08 marzo 2021

COCA DE LLANDA DE CHOCOLATE Y HORCHATA

La verdad sea dicha, no es que publique demasiado en el blog. Y no porque no cocine sino porque no me apetece escribir. Pero cuando se trata de celebrar algo con mi amiga Marisa simplemente no me lo puedo perder. ¿Y qué se celebra? ¡Pues nada menos que el décimo aniversario de su blog Thermofan! No es nada fácil cumplir tantos años con un blog y menos con el nivel del de mi amiga, con su número de visitas desde todas partes del mundo y con la calidad y amor de todas y cada una de sus entradas.

La vida y las circunstancias nos mantienen separadas pero, aún así, ella sabe que la quiero mucho y que participo con muchísimo gusto en la celebración del décimo aniversario de Thermofan con el lema “Te regalo mi receta”. Celebramos 10 años juntos. Además, tres empresas han decidido colaborar aportando sus regalos, por lo que encima ¡tenemos premio!: Arroz DacsaChufas Bou y Lovelahuerta.


Para participar había que preparar una receta que, como mínimo entre sus ingredientes, llevara uno de DOP/IGP Valencia. Y mira tu por donde, la caUsalidad hizo que hace unos días me llegara un paquete desde España con productos que había pedido. ¿Y qué creéis que venía entre ellos? Pues nada menos que un tetrabrik de orxata ecològica de València Terra i Xufa hecha con chufa de Valencia Consejo Regulador Denominación de Origen.

En esta ocasión no me quedaban chufas ecológicas de las que Marisa me mandó porque, siendo una enamorada de la horchata, las había gastado todas. Pero el tetrabrik de horchata me ha venido al pelo para preparar esta receta con la que participo. Y que mejor que elegir una de las más icónicas de Valencia y del blog de mi amiga que su coca de llanda de chocolate ¡pero con horchata!

Querida Marisa, este es mi pequeño homenaje para recordarte que, aún en la distancia, sigues en mis pensamientos. Muchísimas felicidades por tu cumpleblog y por muchos años más compartiendo recetas y cariño. ¡Un besazo guapa! Y ahora...vamos al LÍO...😁

Ingredientes: 5 huevos M; 280 g azúcar; 380 g horchata; 250 g aceite de girasol; 480 g harina; 160 g chocolate en polvo Valor; 2 sobres levadura Royal.

Preparación: Tamizar la harina, el chocolate y la levadura (aquí no he encontrado los sobres de gasificantes) y mezclar bien en un bol. Reservar.

En el bol de la amasadora batir los huevos con el azúcar con ayuda de las varillas y a velocidad máxima hasta obtener una crema. Bajar la velocidad a la mitad y añadir primero el aceite a cucharadas y después la horchata también a cucharadas para que se integre todo muy bien. Finalmente ir añadiendo la mezcla de los ingredientes secos hasta que se integre por completo.

Humedecer una lata para coca (yo me compré una de longitud variable hace tiempo) con agua y forrar con papel de horno. Verter la masa encima y repartir bien por toda la lata, dando golpecitos suaves para que quede homogénea.

Hornear a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 40 minutos. Para estar seguros, pinchar la coca por varios sitios con un palillo que debe salir limpio. Sacar del horno y dejar enfriar. Está espectacular de esponjoso y de sabor, la próxima vez haré la mitad porque sale una coca muy grande para sólo dos en casa pero lo bueno es que se mantiene tierno más de una semana. ¡Esta receta se queda en casa para siempre!

05 enero 2021

SEMIFREDDO DE YOGUR, JENGIBRE Y MIEL

Empezamos un nuevo año en este cajón que es vuestro con una receta que preparé para el postre de la cena de Nochevieja. Había que despedir 2020 a lo grande y nada mejor que una delicia fresca y con un punto ácido y picante para dar la bienvenida al nuevo año.

Es un postre la mar de fácil de hacer y, si tenéis unos moldes bonitos como este de mini bundt cake, os quedará de lo más resultón. Sin más florituras. Menos es más. ¡Vamos con la receta!

Ingredientes: 100 ml nata líquida; 25 g azúcar; 25 g miel; ralladura de limón; 1 cucharada zumo de limón; 1 bolita jengibre en almíbar*; 200 g yogur griego.

Preparación: Montar la nata con el azúcar con unas varillas hasta que tenga una consistencia dura. Guardar en la nevera mientras realizamos los siguientes pasos.

En un bol mezclar muy bien el yogur con la miel, la ralladura y el zumo de limón y la bolita de jengibre muy picada. Añadir a la nata montada y mezclar bien con una espátula.

Rellenar los moldes (en mi caso han salido 5 con estas cantidades) y dar golpes suaves en la mesa para que se reparta bien por todo el molde. Cubrir con papel film cada molde y meter en el congelador durante al menos 4 horas.

Si no usáis moldes de silicona, que son fácilmente desmoldables, en el momento de servir poner el molde en una capa de agua caliente unos segundos, quitar el papel film y colocar en el plato de servir. ¡Veréis que cosa más rica!


*Aquí en Holanda se utiliza el jengibre en almíbar (también se llama jengibre para hornear) en platos de wok oriental, pasteles y postres. El almíbar es viscoso y muy dulce y el fuerte sabor del jengibre fresco ha desaparecido por completo. Para prepararlo se necesitan raíces jóvenes de jengibre (jengibre de tallo) porque no contienen fibra.

07 diciembre 2020

ROSCOS DE VERMÚ #PARRANDONNAVIDEÑO

Este año no estoy participando en retos por razones de tiempo y dedicación, pero el Parrandón Navideño que organiza cada año Angélica, del blog Bizcochos y sancochos, es algo que no me gusta perderme. Con este ya son tres años que participo; el primero fue con una sopa de picadillo y el segundo con un schokoladenbrot.

Para esta edición "de mi cocina a tu mesa" he querido volver a mi niñez. Veréis...yo no soy de muchos dulces navideños, por no decir de ninguno. Me gusta mucho el turrón de Alicante y el de chocolate pero recuerdo que cuando mi abuela compraba las cajas de surtidos de dulces por Navidad, yo apenas comía nada. Y mi hermano Nacho tampoco...si no había roscos de vino. Porque si había ¡el se los comía todos! Y el otro día, cuando recibí el correo de Angélica, me acordé y decidí preparar mi propia versión.

Vaya por delante que encontrar Moscatel para preparar los tradicionales roscos de vino es casi imposible aquí. No importa, lo sustituimos por vermú. Vaya también por delante que mis cortapastas para hacer los roscos son de unas dimensiones mayores que los que debería usar. No importa, tenemos roscos personalizados. ¿Resultado? Unos dulces que os traigo con mucho cariño y que en casa han encantado. Prometo que probaré a hacerlos "mas tradicionales" en cuanto consiga el vino 😊

Ingredientes: 300 g harina; 10 g semillas de sésamo; 1 cucharadita semillas de anís; 100 g mantequilla; 70 g azúcar; 120 g vermú rojo; ralladura de naranja; azúcar glas.

Preparación: Empezamos tostando la harina en una sartén grande (sin nada de aceite), con cuidado que no se queme y sin dejar de mover, durante 10 minutos. Dejar enfriar y tamizar (muy importante para eliminar grumos).

Tostar el sésamo de igual manera durante 5 minutos. Dejar enfriar.

Rallar la piel de una naranja y reservar. Dejar la mantequilla a temperatura ambiente para que se ablande.

En el robot de cocina triturar el azúcar junto con la ralladura de naranja y el sésamo para que quede más fino.

En el bol de la amasadora poner la harina tamizada y mezclar con el triturado de azúcar. Añadir la mantequilla y mezclar bien con las manos, integrando la mantequilla en la harina. Poner la pala de amasar y accionar el robot. Ir añadiendo el vermú poco a poco mientras se amasa hasta que la masa se despegue de las paredes.

Sacar a la superficie de trabajo y amasar con la mano para formar una bola (la masa tiene la consistencia de la plastilina). Colocar la masa encima de un papel de horno y aplastar con la mano en forma de disco. Colocar otro papel de horno encima y, con ayuda del rodillo, estirar la masa en una lámina. La mía ha quedado bastante fina, por eso los roscos son tan delgaditos.

Con ayuda de dos cortapastas circulares de diferente tamaño formar los discos que pasaremos, con cuidado, a una bandeja de horno sin forrar. Con el resto de la masa, volvemos a formar una bola y repetimos la operación una segunda vez. A mi me han salido 16 roscos y me ha sobrado masa que he reciclado para otro dulce.

 

Hornear los roscos a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 14 minutos. Sacar con cuidado de no romperlos a un plato para que se entibien y, antes de que se enfríen por completo, rebozar por ambos lados con azúcar glas. ¡Listos para degustar durante estas fiestas!


Pues con esta receta tan deliciosa participo en el Quinto Parrandón Navideño y aquí podéis ver las demás participaciones. ¡Gracias Angélica por pensar de nuevo en mi! ¡Te deseo unas Felices Fiestas!

14 junio 2020

GALLETAS DE CHOCOLATE (CRISPY AND CHEWY)

Reconozco que soy fan del Canal 24Kitchen. Me puedo pasar las horas viendo cocineros y recetas y darme cuenta de lo que fácil que parece para ellos y de lo dificil que, a veces, se me hace a mi, especialmente la repostería. Porque reconozcámoslo, yo no he nacido con esa mano mágica para los dulces...o puede ser que no tenga la suficiente paciencia.

Y mira que es como seguir una receta química, pero luego tienes que tener mano para decorar, montar, ajustar...y que te quede una preciosidad y yo eso no lo tengo. Tampoco soy tan dulcera, vamos, pero si que me gusta ver cómo otros hacen maravillas. Y eso me pasa con un programa que he descubierto recientemente en el susodicho canal de TV que se llama "Flour Power".

Es un programa de repostería divertido, lúdico y súper elegante ubicado en una cocina de inspiración retro, donde la bellísima anfitriona (Jessica McGovern) muestra lo fácil que es hornear, a la vez que desmitifica la ciencia, el arte y la magia de hornear, inspirando a los espectadores a hacer deliciosas y hermosas preparaciones con ingredientes saludables. ¡Una gozada!

Y mira tu que hace unos días preparaba sus famosas "crispy & chewy chocolate chip cookies", o lo que es lo mismo, sus dos variedades de galletas de chocolate (crujientes y masticables) que me llamaron poderosamente la atención porque la receta era igual para ambas galletas pero lo que cambiaba era la textura de la mantequilla y el tipo de azúcar utilizado. Así que me dije ¡tengo que probarlas! Bueno, eso ¡y que a mi Danny se le antojaron las galletas de chocolate!


Visualmente las dos son iguales, lo que cambia es que en un caso son más crujientes (las que le gustan a Danny) y en el otro son más tiernas al mordisco (estas son las mías) así que yo os traigo las dos recetas en una misma entrada para que hagáis las que más os guste. Yo las he regalado por el día de la madre y fueron un éxito ¡os lo aseguro! Además, si las guardáis en una lata aguantan muy bien.

Ingredientes para la versión crujiente (crispy): 240 g harina; 2 g bicarbonato de sodio (baking soda); 2 g sal; 90 g mantequilla derretida; 90 g azúcar blanca; 90 g azúcar morena; 1 huevo; 1/2 cucharadita esencia de vainilla; 240 g chocolate negro (75%).

Ingredientes para la versión tierna (chewy): 240 g harina; 2 g bicarbonato de sodio (baking soda); 2 g sal; 90 g mantequilla en pomada; 180 g azúcar morena; 1 huevo; 1/2 cucharadita esencia de vainilla; 240 g chocolate negro (75%).

Preparación: Las dos galletas se hacen con el mismo procedimiento. En un bol mezclar la harina tamizada con el bicarbonato y la sal.

En el bol de la amasadora poner la mantequilla (derretida o en pomada, según la galleta) y agregar el azúcar y batir con varillas hasta formar una crema. Añadir el huevo batido y la vainilla y continuar batiendo. Finalmente, ir añadiendo los ingredientes secos poco a poco sin dejar de batir.

Picar el chocolate en el robot y añadir a la masa, mezclando con una espátula. Poner la masa en un tupper cerrado y dejar en la nevera durante la noche. Sacar unos 30 minutos antes de empezar a hacer las galletas. Precalentar el horno a 170 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador).

 


Coger porciones de masa con una cuchara y formar bolas. Colocar en la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado y bien separadas entre ellas (yo he puesto 3 por fila). Hornear durante 17 minutos las galletas tiernas y durante 25 minutos las crujientes. ¡Están de muerte natural!

Estas son la versión crujiente:


Y estas son las más tiernas:



07 junio 2020

BRIOCHE DULCE DE YOGUR

Sencillamente, no doy para más. Estas últimas tres semanas de trabajo han sido tan intensas que, literalmente, no me quedan ganas de sentarme a escribir las recetas que tengo hechas. ¡Y mira que estaban ricas! La cosa es que no dejo de cocinar pero se me acumula la faena de publicar. En fin...

Hoy os traigo uno de esos dulces momentos que el azar pone en tu camino sin comerlo ni beberlo. Ya lo he dicho muchas veces, yo soy más de salado, pero es verdad que estando en casa tengo más tiempo de preparar algún dulce para ese capricho de cada merienda que mi costilla no suele perdonar, él que no tiene problemas de ganar peso ¡claro!

Y mira por donde, ojeando la blogosfera, aterriza en mis manos esta receta de una chica italiana a la que puse estos mismos ojillos O_O porque decir que está rico es quedarse muy corta. Porque los dulces con yogur me encantan, creo que tienen una esponjosidad fantástica y este tenía, además, una forma preciosa. ¡Y tan fácil! ¡Y aguanta durante una semana perfectamente!


Ingredientes: 100 ml leche; 1 sobre levadura seca de panadería; 125 g yogur griego; 100 g azúcar; 80 g aceite girasol; 1 huevo; 1/2 cucharadita esencia vainilla; 1/2 cucharadita esencia limón; 500 g harina; azúcar glas.

Preparación: En el bol de la amasadora poner la leche templada (20 segundos al microondas, 700 W) con la levadura y comenzar a mezclar. Añadir el yogur y continuar batiendo. Ir añadiendo, secuencialmente y sin dejar de batir, el azúcar a cucharadas, el huevo batido, el aceite y las esencias. Cambiar al accesorio gancho.

Tamizar la harina e ir añadiendo a la mezcla anterior a cucharadas hasta que se integre completamente y la masa se enganche en el gancho y se despegue de las paredes. Es el momento de pasar a la mesa y continuar amasando con las manos hasta obtener una masa elástica y lisa que ya no se pega a las manos.

Formar una bola, poner en un bol profundo, hacer una incisión en cruz en la masa, cubrir con papel film y con un trapo y dejar levar durante 2 horas en el horno apagado y con la luz encendida. Os debe quedar así:


Pasar a la mesa de nuevo (muy ligeramente enharinada) y trabajar con las manos durante un par de minutos. Dividir la masa en porciones de unos 120 g (a mi me han salido 8) y formar bolas con cada porción.

Engrasar un molde con aceite y colocar las bolas en todo el perímetro, unas junto a otras, de esta forma:


Cubrir con papel film y con un trapo y dejar levar durante 30 minutos (de nuevo en el horno). os quedará así:


Hornear a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 35-40 minutos. Sacar y dejar templar antes de desmoldar. Colocar en un plato, pintar con un poco de agua y espolvorear azúcar glas por encima. Lo podéis tomar tal cual o untando Nutella por encima ¡mmmmmmmmmmmmmm!



31 mayo 2020

MOSTACHONES DE UTRERA #ASALTABLOGSINVISIBLE

Último domingo de mes y toca edición especial del reto #Asaltablogs. Y es que esta temporada llega a su fin pero había que despedirla a lo grande con una nueva convocatoria del Asaltablogs Invisible donde todos asaltamos a todos...¡superdivertido!


El día que recibimos el correo con nuestro "blog amigo invisible" es como el día de Reyes, todo es emoción, curiosidad, sorpresa...aunque en mi caso sea una vieja y apreciada conocida a la que he tenido el placer de asaltar anteriormente aquí y a la que también hice un homenaje aquí. Se trata de Bea, cuyo blog Sweet cookies by Bea es siempre un placer visitar.


Así que ya entenderéis que de mis incursiones previas en su cocina tenía una lista de pendientes que me ha venido al pelo para preparar la receta en esta ocasión. De entre todas he elegido sus mostachones de Utrera, primero por el nombre (¡me encanta!), segundo porque son de mi Andalucía querida y finalmente ¡porque son muuuuuuuuuuuuuuy fáciles de preparar! Si queréis conocer la historia de estos dulces tan ricos os remito a esta web donde lo explican maravillosamente.

Ingredientes: 3 huevos; 125 g azúcar; 125 g harina; 1 cucharadita canela.

Preparación: Para los papeles que caracterizan a estos dulces he usado papel sulfurizado de horno que cortamos previamente en cuadrados de unos 12 x 12 cm. Precalentar el horno (calor arriba y abajo sin ventilador) a 180 ºC.

Separar las claras de las yemas. Montar las claras a punto de nieve añadiendo el azúcar poro a poco. Después añadir las yemas e integrar batiendo a velocidad muy suave.

Tamizar la harina, mezclar con la canela e ir añadiendo a cucharadas a la mezcla anterior incorporando con una espátula para mantener la esponjosidad.

Colocar la masa en una manga pastelera y poner porciones de masa en cada papelito (procurar no llegar al extremo) usando una boquilla simple. Coger cada papelito con las dos manos y tirarlo encima de la mesa con un golpe seco para que la masa quede homogénea.

Colocar los mostachones (a mi me han salido 16) encima de la bandeja del horno y hornear durante 10 minutos. Sacar y dejar enfriar antes de comer. ¡Riquísimos! ¡En casa han volado! ¿Lo mejor? Mojarlos en leche fría con chocolate...



Pues con esta receta participo en el #asaltablogsinvisible y me voy corriendo a descubrir quien ha entrado a hurtadillas en mi cocina..


26 mayo 2020

BIZCOCHO DE PULPA DE CHUFA #unomasmenos100desperdicio0

No se ni la de tiempo que llevo queriendo publicar esta receta. Y mira por donde ha llegado el momento aprovechando que he preparado horchata casera estos días con las últimas chufas que me quedaban del gran regalo que me hizo mi amiga Marisa (que dirige el blog Thermofan) el verano pasado.

Y como ya os conté cuando la preparé por primera vez, el resto que nos queda en el colador (la pulpa de la chufa) no se tira porque lo podemos reutilizar para preparar otras recetas y, como sale bastante cantidad, yo lo envaso en bolsitas individuales de unos 100 g y lo congelo. Como además de una receta de completo reciclaje es el segundo aniversario del proyecto "1 +/- 100, desperdicio 0" que lleva Marisa, ¿que mejor para celebrarlo con ella que participar con este estupendo bizcocho?

La receta en la que me basado para prepararlo es esta y he de decir que queda muy rico y muy esponjoso. Lo he preparado varias veces hasta encontrar la combinación perfecta y es la que os traigo hoy. ¡Felicidades amiga por el éxito de tu iniciativa!

Ingredientes: 3 huevos; 170 g harina; 100 g yogur griego; 150 g aceite girasol; 1 sobre levadura Royal; 150 g azúcar moreno; 1 pizca sal; 1/2 cucharadita esencia de limón; 100 g pulpa de chufa; azúcar glas.

Preparación: La pulpa de chufa, si está congelada, se deja descongelar mientras preparamos el resto.

En el bol de la amasadora poner a batir los huevos con el azúcar a velocidad máxima hasta que quede esponjoso. Añadir el yogur y continuar batiendo con las varillas a velocidad suave para que se integre bien. A continuación, ir añadiendo poco a poco el aceite hasta que se integre por completo y añadir la esencia de limón.

Tamizar la harina, unir la levadura y la sal e ir añadiendo esta mezcla a cucharadas sin dejar de batir a velocidad suave. Por último añadir la pulpa de chufa y mezclar bien.

Engrasar un molde ligeramente con aceite y espolvorear con harina. Verter la masa en el molde, repartiendo bien. Hornear a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 30 minutos (comprobar con un palillo que sale limpio). Dejar enfriar antes de desmoldar. Decorar con azúcar glas y servir.



Pues aquí estamos de nuevo amiga, espero que te guste 😀 ¡Te mando un enorme abrazo virtual y te deseo muchos años más de proyecto!


06 mayo 2020

BAVAROIS DE MANGO Y YOGUR

Hoy vengo con un postre fresquito, fácil y de los que no te lleva mucho tiempo preparar...vamos ¡de los que a mi me gustan! Le he llamado bavarois porque según la definición "es un postre frío que contiene gelatina y nata montada" aunque, en realidad, la crema bávara original (ahora más conocida como bavaroise) incluye crema inglesa (o sea, huevos que en mi caso no lleva).

Como quiera que lo llamemos, la realidad es que no puede ser más sencillo de hacer y me ha servido para recuperar un mango que se me había quedado en el cajón de la fruta olvidado y que amenazaba con estropearse.

Ingredientes: 1 mango; 50 g azúcar; 4 hojas gelatina; 150 g yogur griego; 150 ml nata 35%; hierbabuena (para decorar).

Preparación: Poner las hojas de gelatina a hidratar en agua fría. Pelar el mango y triturar la pulpa en el vaso de la batidora.

En un cazo poner a calentar a fuego mínimo la pulpa de mango con el azúcar removiendo de forma constante hasta que esta se disuelva. Ir añadiendo las hojas de gelatina escurridas una a una removiendo hasta completa disolución. Apartar del fuego y dejar atemperar.

Mientras montar la nata con las varillas hasta que esté bien dura. Reservar.

A la crema de mango añadir primero el yogur, mezclando bien y eliminando cualquier grumo y, finalmente, añadir la nata montada y mezclar hasta obtener una crema homogénea. Verter en cuatro copas de postre y dejar enfriar en la nevera durante al menos 4 horas.

Servir decorada con unas hojitas de hierbabuena fresca.


04 marzo 2020

TORTA SABBIOSA - RETO DULCE CRI: VENETO

Todas las cosas tienen un principio y un final y a este reto, que tanto amo, le ha llegado su punto y final. Esta vez definitivo. Cuando inicié esta andadura publicando la primera receta, el 3 de febrero de 2014, mi intención era dar a conocer la cocina tradicional del país que fue mi hogar durante 2 años, más allá de lo más conocido como podía ser la pasta o la pizza. Y el objetivo está cumplido.

Llegamos a la edición nº 48 más dos ediciones de Navidad con los que completamos un recetario de cocina regional italiana con 100 propuestas que han sorprendido, gustado y hecho disfrutar a muchas colaboradoras, sin las cuales, no habría sido posible estar 6 años en uno de los retos más longevos que conozco. Con ello estoy más que satisfecha y feliz.

Este reto, en sus tres ediciones, ha sido un ir y venir de gente estupenda y con buen rollo. Algunas cocineras han pasado de puntillas y otras se han quedado en la familia.  A todas ellas va mi más sincero agradecimiento 💖💖

Para despedirnos este mes no he enviado recetas sino que he propuesto participar con una receta salada y/o dulce que las participantes no hubieran podido hacer aún, por falta de tiempo, y que les hubiera gustado haber cocinado de entre todas las que les he propuesto en estos años. ¡Y aquí están! Por mi parte he vuelto al inicio, al libro que dio origen a este reto, a la cocina de toda la vida que es el motor de este blog, y me he decantado por una receta, hoy dulce, que es un básico de la repostería.

Ingredientes: 250 g mantequilla; 250 g azúcar; 250 g harina; 4 huevos; 1 sobre levadura Royal; 1/2 cucharadita esencia de vainilla; 1/2 cucharadita esencia de limón; 1 pizca sal; azúcar glas.

Preparación: Triturar en el robot el azúcar con las esencias de limón y vainilla para que quede un polvo fino. Tamizar la harina y unir a la levadura.

En el bol de la amasadora poner la mantequilla en pomada y batir con el azúcar para formar una crema. Ir añadiendo las yemas una a una para que se vayan integrando. Batir las claras a punto de nieve e incorporar a la mezcla con movimientos suaves. Finalmente ir añadiendo la harina con la levadura a cucharadas sin dejar de batir. Acabar con una pizca de sal.

Engrasar y enharinar un molde redondo y verter la masa, extendiendo con una espátula para que quede repartido. Hornear a 180 ºC (calor arriba y abajo sin ventilador) durante 45 minutos. Para ello pinchar con un palillo que debe salir limpio. Si se tuesta mucho por arriba a media cocción tapar con papel aluminio.

Dejar enfriar, desmoldar y servir espolvoreado con azúcar glas.



La torta sabbiosa (el pastel de arena) es típica de Verona, en la región del Veneto, aunque también se ha extendido mucho a Mantova. Es una receta de bizcocho básica que queda esponjosa y es ideal para tomar a cualquier hora.



Pero siendo este el último reto, me vais a permitir que os explique que escogí esta receta para cerrar por su historia, que tiene mucho que ver con mi casa en Italia...y dice así...

"Erase una vez, en el pequeño pueblo de Sairano, una familia que se dedicaba a extraer arena y grava del lecho del gran río Po, que no siempre fluía plácidamente por el territorio. La familia estaba compuesta por el padre, Asdrubale, la madre, Guendalina, y tres hijos, Alexander, Rufus y Ester. Era una familia pobre pero capaz de ver la pobreza en las otras familias del país. El trabajo de cavador de arena era duro, implicaba un gran esfuerzo físico y una atención particular para no caer al río. Un día, mientras papá levantaba la pala llena de arena con todas sus fuerzas, Rufus vio una botella grande con una papel dentro. Llamó a su padre y gritó: ¡Hemos encontrado el mapa del tesoro!. Abrieron la botella ansiosos por saber que contenía el papel interior, pero se desilusionaron.

De hecho, la hoja decía: "Yo, el gran pastelero de la corte de los señores de Piacenza, quiero confiar mi receta para un pastel sublime a las aguas del río que me hizo famoso. Quienes lo encuentren pueden amasarlo con mantequilla fresca y azúcar, luego agregar los huevos de gallinero del día y la harina. El truco está en cocinar, pero no digo esto porque quien encuentre este escrito puede tener la alegría de descubrirlo por sí mismo". Del hallazgo, los hermanos quedaron decepcionados, pero llevaron la hoja a la madre, que la guardó en un armario.

Llegó el día del festival del pueblo y la madre, con la ayuda de Ester, sacó la hoja del armario, hizo el pastel, lo horneó en el horno de leña en el patio y lo puso sobre la mesa y sus amigos lo probaron. Muchos se atiborraron, pero todos se mostraron asombrados de lo bueno que estaba. Ester lo llamó el pastel de arena porque su receta se había encontrado en la arena y, como arena, atiborraba a los codiciosos...

Yo vivía al lado del Po, en el mismo Piacenza, así que nada mejor que esta receta para despedirme ¿no os parece? Os dejo la receta tal cual está en el libro:

Cucina Regional Italiana (Lisa Biondi)

Y ahora vamos con las participantes que han querido acompañarme en esta fiesta final, a todas ellas más que nunca GRACIAS.

Encarnita, desde El paraíso de los golosos, tenía muchas ganas de preparar el salame dolce de Emilia-Romagna y sus nietos encantados

Anna, desde Retalls de cuina, no ha querido perderse la oportunidad de participar con su torta di carote del Trentino Alto Adige

Nieves, desde La cajita de Nieves y Elena, se ha decantado por la gubana di Cividale de Friuli Venezia Giulia, un dulce que caerá en sus fiestas navideñas

Marisa, desde Thermofancompensa la tristeza de que el reto termine con haber disfrutado horneando y probando los maritozzi típicos de Marche pero sin azúcar

Kety, desde Croketypot, ha querido preparar el zabaione lombardo en su versión con Grand Manier

Mar ha preparado la torta a due colori de Abruzzo y la ha llevado para compartir con sus compañeras de colegio

Rosa, desde Un toque de canela, tenía atravesada esta focaccia al miele de Basilicata y nos la trae por fin para disfrutarla


Natalia, desde Poesía culinaria-sabores de Nati, nos trae las nepitelle de Calabria porque dice es una ratona y le encantan


Mercedes, desde Merce´s cake, nos trae el clásico tiramisú que, aunque no lo hemos preparado en el reto, no podía faltar


Y finalmente Patricia, desde Patyco Candybar, nos deleita con este pan speziale de Emilia-Romagna digno de esta gran fiesta


Hasta aquí nuestro periplo por la gastronomía regional italiana...Espero que os dejéis sorprender por cada una de las propuestas que podéis encontrar aquí. Y estad atentos porque aún queda una sorpresa final...y hasta aquí puedo leer...